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Bebés y niños
Estreñimiento infantil
El estreñimiento infantil es una afección habitual en bebés y niños, que en la mayoría de los casos se puede solucionar con una dieta equilibrada y enseñando al pequeño unos hábitos higiénicos apropiados.
Escrito por Dra. María Teresa Romero Rubio, Pediatra

Causas del estreñimiento infantil

Las causas orgánicas del estreñimiento infantil, como puede ser la alteración anatómica de colon y recto, son algo infrecuentes (estenosis anal, megacolon, oclusión intestinal…). En la mayoría de las ocasiones el estreñimiento se asocia a hábitos alimenticios inadecuados, como una dieta pobre en agua y fibra, aunque también puede deberse a otras causas.

El último tramo del aparato digestivo está formado por el colon, donde los restos alimentarios procedentes del estómago e intestino delgado van perdiendo su contenido en agua para transformarse en el residuo final, las heces. La parte final del colon es el recto y éste se comunica con el exterior a través del ano.

Cuando la dieta es rica en agua y fibra, las heces son más blandas y su tránsito a través del colon y recto es más fácil y poco doloroso. En cambio, una dieta pobre en líquidos y en fibra (obtenida fundamentalmente a partir de frutas y verduras) tendrá como consecuencia unas heces duras y compactas que serán difíciles de eliminar. Por ello la masa fecal queda retenida en el recto más tiempo, perdiendo cada vez más agua y endureciéndose cada vez más.

Si las heces son muy duras, su evacuación puede producir incluso pequeñas erosiones en la mucosa anal llamadas fisuras, que son muy dolorosas. En los niños esto puede provocar que aparezca un miedo a la defecación, que puede contribuir a perpetuar el problema del estreñimiento, creando un círculo vicioso que hay que saber identificar lo antes posible.

¿Qué situaciones favorecen el estreñimiento infantil?

Las situaciones o factores que pueden dar lugar a estreñimiento infantil funcional son:

  • Alimentación pobre en agua y líquidos, con exceso de zumos y bebidas azucaradas o energéticas con bajo contenido en agua.
  • Falta de fibra: ingesta deficiente de frutas y verduras.
  • Abuso de alimentos astringentes: plátano, patata, arroz, manzana, chocolate y azúcares refinados, como golosinas y chucherías.
  • Falta de horarios ordenados para las comidas: muchos niños comen poco en las comidas principales del día, y se dedican a comer entre horas, lo que da lugar a un tránsito digestivo inadecuado.
  • Aprendizaje de los hábitos de higiene: algunos padres son muy severos a la hora de hacer aprender al niño cuándo tiene que avisar para hacer caca, lo cual puede dar lugar a oposición o rechazo en el pequeño al hecho de ir al baño.
  • Factores psicosociales: inicio del colegio o de la guardería, acontecimientos familiares traumáticos (fallecimiento, separación, cambio de casa o de ciudad…).

Actualizado: 4 de Mayo de 2017

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