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Bebés y niños
Cuándo quitar el pañal
El buen tiempo y las vacaciones pueden ser tus aliados a la hora de quitarle el pañal a tu nene. Nosotros ponemos nuestro ‘granito de arena’ con un pequeño manual para padres sobre cuándo y cómo hacerlo.
Escrito por Eva Salabert, Periodista experta en salud

Algunos consejos para quitar el pañal

Ante todo, los padres deben tener mucha paciencia y respetar el ritmo del niño. Quitar el pañal no debe suponer una imposición con una fecha límite establecida, sino un paso más en el desarrollo del niño. Para reforzar el aprendizaje de dejar de usarlo y utilizar el baño solitos, es importante elogiar su esfuerzo y los logros conseguidos, y no regañarle si no avanza con la rapidez que desearían los padres o si se produce un estancamiento o regresión.

Ahí van algunos consejos para quitar el pañal:

  • Los niños aprenden imitando a los mayores. Pueden acompañar al baño a los padres o hermanos mayores, y que estos les expliquen qué están haciendo, cómo se limpian, cómo tiran de la cadena, y que al terminar hay que lavarse siempre las manos.
  • Cuando se les cambia el pañal, es bueno enseñárselo y explicarles si han hecho pis o caca para que aprendan a identificarlos.
  • Al cambiar el pañal sucio también es aconsejable dejarlo caer en el orinal delante del niño, para que este empiece a asociar el pis o la caca con el recipiente.
  • Enseñarle a reconocer las sensaciones que se producen después de hacer pis (estar mojado) o caca (estar sucio), y las que preceden a las ganas de orinar (presión en la vejiga) o defecar (movimientos intestinales).
  • Establecer una rutina. Sentarle en el orinal o acompañarle al baño cada cierto tiempo para que se familiarice con este hábito.
  • Vestirle con ropa que se pueda quitar con rapidez y facilidad. Sobre todo al principio, el niño no será capaz de retener mucho tiempo el pis o la caca, y se sentirá frustrado si se le escapa antes de conseguir bajarse los pantalones o los leotardos.
  • Preguntarle de vez en cuando (sin resultar agobiantes) si tiene ganas de ir al baño. Muchos niños se concentran en el juego o en un programa de televisión hasta que ya no pueden aguantar más.
  • No regañarle, amenazarle, castigarle, ridiculizarle, ni compararle con sus hermanos u otros niños que hayan conseguido controlar los esfínteres antes.
  • Utilizar el refuerzo positivo, alabando sus éxitos y quitando importancia a sus fracasos. Para un niño pequeño el hecho de que sus padres se muestren satisfechos cuando usa el orinal o el inodoro puede ser un premio, aunque también se le puede recompensar con alguna actividad que le resulte placentera.

Actualizado: 2 de Marzo de 2017

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'Fuente: 'Universidad Clemson (Carolina del Sur, Estados Unidos)''

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