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Bebés y niños
Primeros días de colegio
Empezar el colegio es un acontecimiento muy importante para tu hijo, y el miedo a lo desconocido y a la separación pueden dificultar el proceso de adaptación. Estos consejos os ayudarán a afrontarlo con éxito.
Escrito por Inma D. Alonso, Periodista experta en salud y bienestar

Cómo actuar si el niño no se adapta al colegio

No es el caso más frecuente pero en alguna ocasión sucede que los niños siguen llorando después de los primeros días de colegio, o puede ser que no se integren con el resto de sus compañeros. Como padres, podemos saber lo que pasa en la puerta del colegio en el momento de la despedida, pero no lo que ocurre dentro del aula. Es ahí donde incidimos de nuevo en la importancia de mantener una comunicación fluida con los profesores de nuestros hijos y de seguir sus recomendaciones.

En este sentido, Laura Marín asegura que lo habitual es que la mayoría de los alumnos lleguen a Educación Infantil con la experiencia previa de su paso por la guardería. “Ya saben que en el colegio conocerán a otros niños, que seguirán unas rutinas, y que tendrán que separarse de sus padres. El paso de la guardería al colegio supone un cambio de lugar y de las personas con las que se relacionan e interactúan pero, como profesores, nuestra función es normalizar este cambio todo lo posible.”

Y añade, “es cierto que pueden darse casos en los que, a lo mejor, algún alumno tarda más en adaptarse, llora habitualmente, o no se integra del todo con el resto de niños, pero se trata de excepciones poco comunes y, además, es algo que se pasa con el tiempo. Poco a poco, llamarán su atención los distintos espacios de la clase, las diferentes actividades y los juegos en grupo, y el niño dejará atrás esa situación de malestar.”

Laura Marín insiste en que siempre, pero aún más en ese tipo de casos, es fundamental que exista una colaboración por parte de los padres y de los familiares que habitualmente están con el niño como, por ejemplo, los abuelos. “Si a pesar de todo esto el niño no se adaptase, es necesario que los padres y el tutor del niño se reúnan para analizar a fondo la situación y determinar cuáles pueden ser las razones por las que el pequeño se siente tan mal. Por ejemplo, algo que suele mejorar bastante la situación es el hecho de reforzar de forma positiva el esfuerzo diario del niño.”

Si no se obtuviesen los resultados esperados, el siguiente paso sería hablar con el Equipo de Orientación del colegio. “Ellos serán quienes determinen las necesidades específicas de apoyo para el alumno, como son las necesidades educativas especiales, dificultades específicas de aprendizaje, o altas capacidades, entre otras. Este equipo, junto con la familia y el profesorado, serán los que propongan las soluciones.”

Como última opción se valoraría el cambio de centro educativo si es que se diera el caso de que las características del centro, por la razón que sea, no se adaptan a las necesidades educativas del niño. De ahí la importancia de estar seguros del colegio que elegimos para nuestros hijos.

“Para evitar situaciones como ésta es bueno que los niños, desde que son pequeños, se relacionen con otros niños, por ejemplo en los parques, o que visiten lugares distintos a su casa. La actitud que transmiten los padres ante este tipo de cambios, sin duda favorecerá también la adaptación de los pequeños. En definitiva, se trata de una serie de pautas bastante sencillas que, en su conjunto, ayudan a que los alumnos se adapten al colegio con normalidad”, concluye.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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