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Bebés y niños
Test de WISC
Todos los pequeños, durante su formación, pasan por una evaluación de su capacidad intelectual para conocer su coeficiente de inteligencia, para lo cual se empleará una herramienta como el test de WISC.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Cómo se hace y de qué pruebas consta un test de WISC

Si van a realizar un test de WISC a tu hijo estas son las cuestiones que debes conocer sobre la realización de esta prueba útil para medir su coeficiente intelectual. En primer lugar, debe ser llevada a cabo por un profesional de la educación cualificado, ya que el coste del material del WISC y la formación en la administración y corrección es elevado. La duración de la prueba suele ser de entre una hora y una hora y media, dependiendo de la velocidad de respuesta del menor. Los resultados suelen conocerse en el momento si se hace de manera individual, o tras varios días si se realiza en un centro escolar, en función del número de niños evaluados a la vez.

Antes de un test de WISC puede comer con normalidad, no hace falta ir en ayunas, de hecho sería hasta contraproducente ir sin comer o desayunar, ya que puede provocar que el niño rinda por debajo de sus capacidades, igualmente es conveniente que evite la ingesta de estimulantes como el café, ya que puede alterar los resultados. Así mismo, hay que tener en cuenta que si el menor está tomando algún fármaco en el momento de hacer el test podría afectar a la realización del mismo, favoreciendo o perjudicando la resolución de las distintas pruebas.

Pruebas del test de WISC

Este test consta de pruebas verbales, de lápiz y papel y otras manuales, con un total de quince pruebas, que se pueden englobar en cuatro grandes ámbitos de desarrollo intelectual del menor:

Comprensión verbal: donde se evalúa si el pequeño comprende adecuadamente aquello que lee. Para lo que se utilizan las siguientes pruebas:

  • Semejanzas: en donde el niño tiene que explicar las semejanzas de dos cosas que se le muestra, con preguntas como: “¿En qué se parecen una manzana y una banana?”
  • Vocabulario: se recogen las respuestas que definen una palabra o concepto, por ejemplo: “¿Qué es una vaca?”
  • Comprensión: se observa si llega a comprender el significado de los textos presentados, del tipo: “¿Qué deberías hacer si de la casa de tu vecino sale mucho humo por la ventana?”
  • Información: se evalúa hasta qué punto llega el conocimiento del pequeño con cuestiones como: “¿Cuántas patas tiene un perro?”
  • Adivinanzas, para ver si es capaz de identificar conceptos a partir de las pautas o claves que se proporcionan.

Razonamiento perceptivo: en el que se evalúa si el pequeño es capaz de comprender lo que ve y de razonar con ello adecuadamente. Para ello se emplean las siguientes pruebas: 

  • Cubos: donde el pequeño debe de formar con cubos las mismas figuras que ve en un cuadernillo de ejemplo.
  • Conceptos: elegir entre dos o tres filas de imágenes las que posean características comunes.
  • Matrices: completar una matriz a partir de cinco respuestas posibles.
  • Figuras incompletas: se proporciona una serie de imágenes y debe de identificarse qué parte falta con respecto a un ejemplo.

Memoria de trabajo: con estas pruebas se evalúa la memoria a corto plazo que utilizamos para saber lo que estamos realizando en cada momento. Para ello se emplean las siguientes pruebas:

  • Dígitos en Orden Directo y Orden Inverso: donde debe de repetir cadenas de números que escuche, ya sea en el mismo orden o inverso según las instrucciones de cada cadena de números, como: “Voy a decirte algunos números. Escúchalos atentamente y cuando haya terminado repítelos en el mismo orden”
  • Letras-Números: repetir secuencias de letras combinadas con números, ordenando los números de menor a mayor y las letras alfabéticamente.
  • Aritmética: resolver mentalmente problemas matemáticos simples.

Velocidad de procesamiento: evalúa hasta que punto el pequeño razona y ejecuta las tareas de acorde a lo esperado o lo hace más rápido o más lento que el resto. Para ello se utilizan las siguientes pruebas:

  • Claves: claves A (6 y 7 años) y claves B (8 a 16 años); donde el pequeño ha de copiar símbolos emparejados con números o figuras geométricas.
  • Búsqueda de símbolos: parte A (6 y 7 años) y parte B (8 a 16 años), indicar si los símbolos presentados coinciden o no con un modelo.
  • Animales: presentación, azar y ordenados; en donde se debe de descubrir un determinado animal en una página llena de otros dibujos.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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