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Bebés y niños
Cómo inculcar hábitos de estudio en los niños
Te explicamos cómo y cuándo inculcar unos buenos hábitos de estudio en los niños, que permitirán a tu hijo optimizar su tiempo y esfuerzo, y contribuirán a que su rendimiento académico mejore progresivamente.
Escrito por Álvaro Saiz, Psicopedagogo y maestro de educación infantil

¿Cuánto tiempo deben dedicar los niños a estudiar?

El tiempo que deben dedicar los niños a estudiar o a hacer los deberes tiene que aumentar progresivamente, teniendo en cuenta cuánto tiempo hace que se ha empezado a instaurar el hábito de estudio, y también lo complicado de la tarea que debe realizar.

En lo que se refiere a la dificultad de la tarea, evidentemente no es igual cuando el niño tiene siete años que cuando se encuentra en la etapa universitaria y, por tanto, el tiempo que requiere una y otra no puede ser el mismo. Así, dependiendo de la complejidad del trabajo, podemos evaluar cuánto esfuerzo es preciso dedicarle, y aunque ya hayamos establecido una rutina de estudio con un tiempo definido, puede que sea necesario incrementarlo puntualmente de acuerdo a las características de las tareas a realizar en cada momento.

Al principio de la etapa escolar –entre los tres y los seis años– debe primar la flexibilidad, y no hay que estructurar tanto la tarea ni el tiempo, puesto que lo más importante a estas edades es que el niño entienda la importancia del entorno familiar en la educación, y que interiorice que en casa también se estudia.

A partir de los seis años la educación se va formalizando y los aprendizajes se hacen más concretos; es en este momento cuando necesariamente hay que marcar un tiempo aproximado de trabajo diario. Es conveniente empezar por 15 o 20 minutos para que el pequeño se vaya acostumbrando a sentarse a trabajar; con el paso de los años deberá ir aumentando el tiempo de estudio, que será de unos 30 minutos a los ocho años, sobre 45 minutos a los diez años, y de una hora a los doce años. A partir de esa edad el tiempo se debe adecuar a la tarea a realizar, aunque siempre con un mínimo de una hora.

De todos modos, estos tiempos son orientativos y dependerán tanto de la capacidad de aguante del niño, como de su capacidad para el estudio. No olvidemos que no hay dos niños iguales.

¿En qué materias deben aplicarse más?

No existe una materia específica en la que haya que trabajar más. Mucha gente cree, erróneamente, que se debe dedicar más tiempo a las Matemáticas, a Ciencias o a Lengua, porque aparentemente pueden ser las más importantes y, por ello, se insiste en hacer que los niños trabajen concienzudamente para mejorar en estas asignaturas.

Es importante, además, analizar las capacidades del niño; puede que sea un genio en Matemáticas y, entonces, ¿para qué hacerle estar mucho tiempo dedicado a ellas y no a otras asignaturas en las que tiene problemas? Debemos, pues, asegurarnos de que trabaje todas las materias, pero que dedique más tiempo a aquellas en las que encuentre más dificultades, ya sea Ciencias, Música, o Educación Física.

Esto se basa en un principio de regulación del rendimiento académico, y en lograr que el pequeño sea capaz de mejorar en todas las asignaturas, para que pueda superar los cursos con las mejores notas posibles y adquiriendo conocimientos suficientes de todas las materias, ya que si el niño sólo trabaja aquello que mejor se le da, el resto de asignaturas quedarán relegadas, y nunca podrá descubrir si hay otros temas que le interesen tanto o más que aquellos en los que destaca.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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