Bebés y niños
Cómo evitar accidentes infantiles en casa
Más de la mitad de los accidentes que sufren los niños menores de cinco años ocurren en el hogar. No subestimes la fuerza y la maña de tu hijo y convierte tu casa en una fortaleza 'a prueba de bebés' para evitar lesiones.
Escrito por Alhelí Quintanilla, Periodista especializada en infancia y embarazo

Medidas de prevención de accidentes infantiles domésticos

A continuación describimos los tipos de accidentes caseros más comunes a los que se enfrentan los niños y sus padres, y de qué manera podéis evitarlos:

  • Las caídas y golpes: hay que tenerlo claro, los chichones, brechas y magulladuras forman parte intrínseca de la naturaleza infantil, pero, en la medida de nuestras posibilidades, conviene minimizar riesgos desde que son bebés. Y es que una de las primeras cosas que aprenden, por ejemplo, es a darse la vuelta cuando están acostados, por lo no se les debe dejar solos en ninguna superficie en la que puedan rodar y caerse, como vuestra cama, el cambiador o el sofá.
  • Envenenamientos: a los bebés y niños muy pequeños todo les llama la atención, y la única forma que tienen de conocer las cosas es llevándoselas a la boca, así que todo lo que pueda ser peligroso para ellos -como medicamentos, bebidas alcohólicas, productos de limpieza y cosméticos- siempre deben colocarse en alto o en un sitio que les resulte inaccesible, como dentro de un armario cerrado y con cerradura de seguridad a ser posible.
    Además, los productos de limpieza o jardinería debemos comprarlos con tapón de seguridad, para que aunque den con ellos no los puedan abrir. Y si puede ser que incluyan en su composición sustancias amargantes, que no alteran la eficacia propia del producto, son inofensivos para la salud, pero por su olor y sabor les quitan las ganas a los niños de bebérselos.
  • Quemaduras: conviene siempre recordar que la temperatura del agua de su baño es 37ºC con el fin de evitar que se quemen. Las estufas y radiadores deben estar siempre fuera de su alcance y también debemos evitar que los peques entren en la cocina, ya que es la habitación más peligrosa: puede encontrarse con mangos de sartenes sobresaliendo, una plancha encendida, un horno abierto con calor residual y un largo etcétera de potenciales peligros evitables si no lo dejamos trastear por allí.
  • Asfixia, atragantamiento y estrangulamiento: Es difícil, pero tenéis que evitar que los niños jueguen con objetos pequeños (juguetes, monedas, pilas de botón…), son un imán para ellos, sobre todo si brillan o son de colores, pues tienden a llevárselos a la boca, con el riesgo de asfixia o atragantamiento que conlleva. Además, tampoco debéis dejar a su alcance bolsas de plástico o similares para jugar.
  • Ahogamiento: nunca dejéis al niño solo en la bañera ni con un recipiente con agua. Un bebé puede ahogarse en veinte centímetros de agua. Un consejo extensivo a las piscinas privadas, origen de la mayoría de los accidentes acuáticos fatales en verano.

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Salud en cifras

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millones de niños no fueron escolarizados en 2013 por la reducción de ayudas a la educación
Fuente: 'Organización de Naciones Unidas para la Cultura, la Ciencia y la Educación (UNESCO)'