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Bebés y niños
El primer teléfono móvil de los niños
Te damos las claves para saber cuándo es el momento oportuno para comprar un teléfono móvil a tu hijo, qué características debe tener y cómo enseñarle a que haga un uso seguro y responsable de él y del WhatsApp.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

Guía básica de uso del teléfono móvil para niños

Cuando compremos el primer teléfono móvil a nuestro hijo, debemos prepararlo bien para que el manejo por parte del niño sea fluido, seguro y correcto. Lo primero es establecer un número PIN que el pequeño recuerde, pero bloquearlo para que él no lo pueda cambiar. También puede ser recomendable establecer un patrón de desbloqueo, para mayor seguridad en caso de que el niño lo deje olvidado en algún sitio, o lo pierda.

Otra de las tareas esenciales que hay que hacer nada más adquirir el móvil es grabar en la agenda los números de padres, familiares, y personas de confianza con las que el niño necesita estar conectado. Lo mejor es que los números más importantes se asignen a teclas rápidas, para que el menor pueda hacer esas llamadas lo más fácilmente posible. Además, hay que explicarle a nuestro hijo que el número de emergencias 112 es gratuito y funciona sin tener que introducir el número PIN.

También le enseñaremos a bloquear el teclado, para evitar que haga llamadas involuntarias, y a que no debe tener nunca conectado el bluetooth si no lo va a usar, porque cualquiera puede enviarle fotos o archivos inconvenientes, e incluso virus.

En general, revisaremos toda la configuración del teléfono para adaptarla a las necesidades del niño y al uso que debe darle al aparato: pondremos accesos directos a las aplicaciones realmente útiles, ajustaremos el tamaño de letra, brillo y apariencia, instalaremos un antivirus, etcétera. Incluso, si lo consideramos necesario, podemos instalar alguna aplicación de monitoreo y geolocalización, para un mayor control.

Consejos y normas para que el niño haga un buen uso del teléfono móvil

La labor educativa que hay que realizar con un niño cuando decidimos comprarle su propio teléfono móvil tiene que ser intensa y constante. En edades tempranas, el control del teléfono lo tenéis principalmente vosotros, y evidentemente debéis poner límites, pero siempre explicándole a vuestro hijo cada norma y exigencia, para que él pueda ir adquiriendo una actitud crítica y responsable. Esto es fundamental para que se enfrente correctamente a los múltiples peligros que puede conllevar el mal uso del teléfono. Lo esencial es que él confíe plenamente en vosotros y os vaya trasmitiendo sus intereses y dudas.

  • Claves para un uso seguro: el teléfono móvil puede ser la puerta de entrada de numerosos elementos de riesgo. En este sentido, debemos enseñarle a nuestro hijo que nunca dé su número ni el de sus amigos a nadie; que no conteste mensajes de nadie que no conozca, y que no acepte llamadas de números ocultos o de números que no aparezcan en su agenda. Además, es esencial que comprenda la importancia de la privacidad: no debe compartir fotos suyas ni de nadie, sin nuestra supervisión. También debe pedir permiso antes de hacer fotos o vídeos, e igualmente debemos enseñarle que siempre tiene que procurar no hacer daño a nadie al manejar e intercambiar información.
  • Claves para un uso racional: el tiempo que el niño pasa con su móvil es un punto a cuidar especialmente, por lo que hemos de establecer unas pautas claras al respecto. En principio, el teléfono se ha de utilizar principalmente para hablar, pero se recurrirá al teléfono fijo si estamos en casa y tenemos que llamar a otros fijos (es más lógico y económico). Además, enseñémosle a que cuando hable las conversaciones sean cortas; lo justo para una comunicación eficaz. Respecto a los juegos, es algo que les encanta, por lo que es fundamental establecer horarios y límites para jugar con el móvil. Es necesario que comprenda que la principal función del teléfono no es la diversión.

Déjale bien claro que el teléfono estará apagado cuando no lo necesite, o no lo pueda utilizar: mientras estudia o hace los deberes, cuando practica algún deporte, cuando juega, durante las comidas, o antes de ir a dormir. Y, por supuesto, en sitios donde no está permitido su uso como en hospitales o cines. En clase también debe estar apagado.

El móvil no debe quitarle momentos de juego, de convivencia con los demás, o de relajación, ni alterar sus rutinas. Al principio podemos dejárselo solamente los fines de semana, o únicamente cuando salga de casa y, poco a poco, conforme vaya demostrando un buen uso, permitirle tenerlo a diario. Y recuerda que tú eres su ejemplo. Si tu hijo ve que estás constantemente colgado del smartphone, a él le parecerá una actitud normal. Esfuérzate, porque el problema de la adicción al móvil es cada vez más común, y esto lo debemos prevenir desde la infancia.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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Escrito por:

Amparo Luque

Periodista experta en embarazo e infancia
Amparo Luque

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'Fuente: 'Universidad Clemson (Carolina del Sur, Estados Unidos)''

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