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Bebés y niños
Trucos para que tu hijo coma verduras
Las raciones recomendadas de verdura dentro de una alimentación sana y variada son dos diarias. Si crees que es muy difícil conseguir que tu hijo se las coma, con estas ideas le abrirás los ojos y el apetito.
Escrito por Adriana Hernández, Periodista experta en nutrición y vida sana

Trucos para que coman verduras: recetas infalibles

Ya sabemos que la pizza, el arroz, la pasta o las brochetas son algunos de los platos preferidos por los niños, entonces, ¿por qué no incluir aquí las verduras? Aprovecha la buena disposición que tienen los peques por estas preparaciones y crea una versión vegetal de cada una de ellas. Además, al ser platos fáciles de hacer, puedes dejarle participar en su elaboración. Abre la nevera y deja que decida qué verduras va a pinchar en las brochetas, cuáles va a espolvorear en las pizzas o anímale a comer pasta de colores con alguna verdurita muy finamente cortada.

Otros platos estrella para mezclar con verduras pueden ser los canelones o la lasaña, las croquetas, los revueltos o las tortillas. Y no digamos el efecto mágico que puede tener el horno, mete un soufflé de verduras y esperad a que suba o disfrutar del relleno secreto de un pastel de verduras o de una deliciosa quiche. Prueba con estos platos: revuelto de calabacines con patatas, soufflé de calabaza, budín de acelgas, croquetas o buñuelos de coliflor, etcétera.

Sírvele porciones pequeñas del nuevo alimento, muchas veces con sólo una o dos cucharadas basta para comenzar

También puedes combinar las verduras con sus carnes o pescados preferidos, por ejemplo: el arroz salteado con lomo, champis y espinacas muy picadas, los muslitos de pollo guisados con verduras, un bocata de pechuga de pollo con lechuga y tomate, arroz con atún y verduritas, salchichas con tomate y calabacines fritos, por ejemplo.

Aunque no hay que abusar de las salsas ni de los condimentos, no vamos a pasar por alto que una ayuda para que coman “verde” es cortar éstas como si fueran patatas fritas y dejar algunos cuenquitos con diferentes salsas en la mesa: salsa de tomate, kétchup, mayonesa, crema de queso para untar o salsa de yogur. ¡No pararán de untar y mezclar! De todas formas, cuidado con este consejo, ya que si el niño se acostumbra demasiado a esta práctica, al final no querrá probar las verduras sin estas salsas y estará adormeciendo su paladar en cuanto al rico sabor de cada verdura.

¿Un rico aperitivo antes de comer? Deja cortados y pelados unos cuantos minibastoncitos de zanahorias o apio. Si tu hijo te ve comerlos y degustarlos con placer cada vez que pasas por la cocina, lo más seguro es que acabe imitándote.

Actualizado: 26 de Abril de 2017

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