PUBLICIDAD

Bebés y niños
Miedos y fobias infantiles
El miedo forma parte del desarrollo infantil, pero si es demasiado intenso y frecuente puede volverse patológico. Explicamos las causas de los miedos en los niños, y cómo tratarlos para evitar que se conviertan en fobias.
Escrito por Celia Rodríguez Ruiz, Psicóloga clínica sanitaria, especialista en pedagogía y psicología infantojuvenil

Miedos evolutivos infantiles: en qué consisten y por qué aparecen

Los miedos en la infancia son un fenómeno normal que forma parte del proceso de desarrollo infantil sano, permiten al niño protegerse de las posibles amenazas de un mundo aún por descubrir, y favorecen el alejamiento de peligros potenciales. Estos miedos que forman parte del desarrollo son conocidos como miedos evolutivos.

Este tipo de miedos son necesarios porque cumplen una importantísima función protectora y socializadora en la infancia, varían dependiendo de la edad del niño y su nivel de desarrollo, y a medida que el pequeño va madurando irán desapareciendo de forma gradual, aunque algunos pueden mantenerse durante varias etapas de crecimiento.

Miedos evolutivos más comunes según la edad del niño

Teniendo en cuenta que cada niño es diferente, y por lo tanto los temores expuestos son orientativos y pueden aparecer diferentes objetos temidos, estos son los miedos evolutivos más habituales que puede experimentar tu hijo en función de su edad:

0-6 meses Ruidos fuertes y falta de soporte, la sensación de verse suspendidos.
7-12 meses Separación de las figuras de apego, miedo a personas desconocidas.
1 año Separación de las figuras de apego, personas desconocidas, daño físico.
2 años Temor a lo desconocido, a los bichos y animales que les puedan dañar, ausencia de figuras de apego, oscuridad.
3 años Tienen miedo a la oscuridad, a ciertos animales, a las máscaras; también puede aparecer el temor a objetos desconocidos.
4 años Oscuridad, animales, ausencia de figuras de apego, fenómenos naturales como tormentas.
5 años A los de la etapa anterior se añade el daño físico o a caerse.
6 años El miedo a la oscuridad continúa y se matiza; aparece el temor a seres malvados que pueden aparecer en la oscuridad (fantasmas, ladrones, etcétera), miedo al daño físico, a que pueda ocurrir algo a sus figuras de apego, y comienza el temor a la enfermedad.
7-8 años Les da miedo la soledad, personajes y animales de terror, sentirse ridículos ante otros, no ser aceptados, que pueda ocurrir algo malo a los seres queridos…
9-12 años Daño físico, falta de aceptación social, miedo a la muerte, a suspender un examen, a ser atacados…

Por qué aparecen los miedos en la infancia

Las características del pensamiento del niño, unidas a los aspectos evolutivos presentes en esta etapa, favorecen su aparición y permanencia. Hay cuatro factores que influyen especialmente en los miedos infantiles:

Miedo y fobias infantiles
  • Capacidad simbólica. La capacidad simbólica es un gran logro para la mente del niño; es la capacidad de representar situaciones en la mente. En el caso del miedo, la capacidad simbólica supone poder tener miedo a lo que pueda ocurrir. El menor puede prever situaciones temidas y, aunque estas no sucedan, puede temer lo que podría ocurrir.
  • Pensamiento mágico del niño. El pensamiento del niño es un pensamiento mágico, que le provoca una dificultad para diferenciar claramente lo real de lo imaginario. Esta dificultad favorece su creencia en la posibilidad de que existan seres imaginarios como monstruos, brujas, etcétera.
  • Avances en la maduración. El niño va madurando poco a poco; los avances en la maduración le permiten adaptarse y entender mejor el mundo que le rodea, pero también pueden favorecer la aparición de miedos infantiles. Se produce un aumento del campo perceptivo, y con ello un incremento de la percepción de peligros y el miedo que conlleva.
  • Aprendizaje social. Gran parte de los aprendizajes son fruto del proceso de aprendizaje social; el niño observa a los individuos de su entorno y aprende conductas adecuadas para la sociedad en la que vive; así, a través de los demás, también puede aprender a tener miedo y a temer lo que otras personas temen; bien por ejemplo por tener unos padres temerosos o con trastornos de ansiedad, bien porque les metan miedo verbalmente a ciertas situaciones u objetos.

Actualizado: 20 de Septiembre de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Escrito por:

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga clínica sanitaria, especialista en pedagogía y psicología infantojuvenil
Celia Rodríguez Ruiz

PUBLICIDAD

Salud en cifras

1.400%
más bacterias tienen las tartas de cumpleaños tras soplar las velas
'Fuente: 'Universidad Clemson (Carolina del Sur, Estados Unidos)''

PUBLICIDAD