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Belleza y bienestar
Ginecomastia
La ginecomastia es un aumento del tamaño de la mama en el varón por un desequilibrio de los niveles hormonales, que también puede ser un síntoma de ciertas patologías. Conoce sus posibles causas y tratamiento.
Escrito por Miguel Vacas, Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias

Síntomas y diagnóstico de la ginecomastia

Síntomas y diagnóstico de la ginecomastia

La secreción de leche a través del pezón puede ser un síntoma de ginecomastia

El síntoma principal de la ginecomastia es el aumento visible de la glándula mamaria. Suele ser asintomático, aunque en caso de desarrollo rápido de la lesión, puede aparecer dolor local.

Dependiendo de la causa que la produzca, la ginecomastia se acompañará de unos síntomas u otros. A veces puede producirse la secreción de leche a través del pezón, lo que puede indicar que existe hiperprolactinemia. La aparición de otros síntomas como retracción del pezón o secreción sanguinolenta a través de éste tienen que alertar sobre la posible existencia de un cáncer de mama, por lo que si aparecen estos síntomas hay que consultar a un médico.

Diagnóstico de la ginecomastia

En la mayoría de los casos con la historia clínica, la exploración física y una analítica de sangre con hormonas, es suficiente para alcanzar el diagnóstico de ginecomastia y su causa. Sin embargo, otras veces esto no es suficiente y es necesaria la realización de otras pruebas más complejas.

  • Historia clínica: es importante, a la hora de realizar la anamnesis (entrevista clínica realizada por el médico al paciente sobre sus antecedentes y sus síntomas), recoger algunos datos fundamentales sobre el enfermo, entre los que se incluyen su edad, el tiempo de evolución de la ginecomastia, y cuáles son los síntomas asociados (aumento de tamaño o masa palpable, secreción por el pezón, retracción de éste, cambios en la piel, dolor, u otros síntomas). Además, es obligatorio preguntar sobre el consumo de fármacos u otras sustancias que puedan haber producido el crecimiento de la glándula mamaria. Finalmente, se debe interrogar al paciente sobre antecedentes personales de enfermedades testiculares, hepáticas o renales, y sobre antecedentes familiares de ginecomastia.
  • Exploración física: es importante realizar una exploración física lo más cuidadosa y detallada posible que incluya, por supuesto, la exploración de las mamas. Se debe medir el peso, la altura y el índice de masa corporal del paciente, para descartar que la ginecomastia se deba a obesidad. La exploración física debe incluir una exploración mamaria bilateral (inspección y palpación de las mamas con el paciente tumbado, abarcando ésta entre dos dedos y aproximándolos hasta detectar resistencia o masa palpable), exploración abdominal (para valorar la presencia de enfermedad hepática, gástrica, renal o adrenal), palpación tiroidea (para descartar bocio o masas tiroideas) y testicular (buscando tumores gonadales). Por último, la exploración física debe servir para confirmar o descartar la presencia de ganglios linfáticos.
  • Análisis de sangre: en pacientes que presentan una ginecomastia fisiológica, asintomática, o debida a fármacos, no es necesaria la realización de una analítica de sangre. Sin embargo, si se trata de una ginecomastia persistente o de causa no aclarada por la historia clínica y la exploración física, se recomienda realizar una analítica completa que permita conocer los niveles en sangre de diferentes hormonas (hCG, LH, FSH, prolactina, testosterona y estradiol), así como valorar la función hepática, renal y tiroidea. Básicamente la finalidad de la analítica es buscar la causa de la ginecomastia, descartando así que se trate de una ginecomastia secundaria. Los resultados de las analíticas deben ser interpretados siempre por un médico.
  • Pruebas de imagen: se recomiendan para diferenciar ginecomastia verdadera de masas sospechosas de cáncer, cuando la historia y la exploración física así lo sugieren. Estas pruebas no se deben realizar de manera rutinaria ni deben sustituir la exploración física, sino que se deben indicar sólo cuando haya sospecha clínica de malignidad. Las pruebas de imagen más utilizadas son la mamografía (es una prueba útil para la detección de cáncer de mama, aunque no tanto como en la mujer), la ecografía y la tomografía axial computarizada, y la elección de una u otra dependerá de cada caso en particular.
  • Pruebas histológicas (permiten extraer tejido para analizarlo en el laboratorio): se deben indicar sólo cuando haya sospecha fundada de cáncer de mama por la exploración física y las pruebas de imagen. Se puede realizar PAAF (punción aspiración con aguja fina), biopsia o mastectomía. 

Actualizado: 3 de Agosto de 2017

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Escrito por:

Miguel Vacas

Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias
Miguel Vacas

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60%
de los pacientes supervivientes de cáncer solicita algún tratamiento estético
'Fuente: 'Grupo de Expertos en Medicina Estética Oncológica (GEMEON)''

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