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Belleza y bienestar
Vacaciones saludables de Semana Santa
Si vas a viajar en estas fiestas, toma nota de los mejores consejos para no tener sustos con la salud, desde cómo evitar la fatiga en carretera o protegerte del sol, hasta recomendaciones para las procesiones.
Escrito por Laura Saiz, Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar

Consejos para tu salud durante las vacaciones

La medicación es otro tema importante en vacaciones. Las personas que siguen un tratamiento deben meterlo en la maleta, lo primero de todo para evitar olvidos en cantidades suficientes como para que no haya problemas. Asimismo, si padecemos alguna enfermedad, es conveniente viajar siempre con una fotocopia del informe médico, pues, si tenemos alguna recaída o problema asociado, ayudará al médicos de Urgencias a saber cuál es el mejor tratamiento y cómo ha sido el paciente tratado hasta entonces; si el viaje se realiza al extranjero, este informe debe estar traducido al inglés y la medicación siempre ha de ir en el equipaje de mano, ante posibles pérdidas de maletas. Por su parte, las personas portadoras de marcapasos deben viajar siempre con la ficha del aparato y el informe médico para, de esta manera, evitar pasar por los controles de seguridad que hay en los aeropuertos y ciertas atracciones turísticas.

Aunque nuestro estado de salud sea bueno, no está de más preparar un pequeño botiquín de viaje para estar preparados ante posibles problemas. Este neceser debería llevar medicación básica para los dolores, la fiebre o las contusiones, así como material para realizar pequeñas curas ante ampollas, quemaduras o cortes. Junto con estas cosas básicas, se deben incluir aquellos productos que dependerán de nuestras características personales (por ejemplo, pastillas para el mareo si somos propensos a ello) o las del destino del viaje que hemos elegidos (como repelente de mosquitos para zonas con marismas o boscosas).

Protégete del astro rey

Mujer en la playa de vacaciones

Los problemas con el sol son también muy habituales en Semana Santa -siempre que no nos llueva-. Vayamos a la playa o al campo, el hecho de que el sol no es tan fuerte como en verano hace que bajemos la guardia y no nos protejamos adecuadamente. Se trata de un error muy habitual, pues los rayos de sol de abril y finales de marzo son igual de nocivos que los estivales. Así, es importante usar crema solar con factor de protección adecuado a nuestro tipo de piel y nunca menor de 30, taparse la cabeza con algún sombrero y usar gafas de sol homologadas y con todos los controles sanitarios. Igualmente, debemos evitar estar expuestos al sol en las horas centrales del día (de 12.00 a 16.00 horas), aumentar la ingesta de agua y comprobar, si tomamos medicación, que ésta no sea fotosensible, pues puede provocarnos efectos secundarios.

Procesiones llevaderas

La Semana Santa es, por supuesto, tiempo de procesiones y de acumulaciones de gente. Si nuestro plan de viaje es éste, debemos tener especial cuidado de no pasar demasiado tiempo de pie esperando al momento en el que pase la procesión, llevarnos una silla plegable o ir descargando el peso de nuestro cuerpo alternativamente en cada una de las piernas, beber mucho agua y taparse la cabeza para evitar insolaciones…

Las personas mayores o con problemas de salud deberían abstenerse de acudir a las procesiones masivas y conformarse con aquellas en las que no sea necesario pasar mucho tiempo de espera para “coger un buen sitio”.

Tanto si vas solo a ver una procesión, como si vas a participar activamente en ella como costalero o cofrade, aquí encontrarás algunos consejos más para cuidar tu salud estos días.

Actualizado: 31 de Agosto de 2017

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