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Belleza y bienestar
Tacones, una moda peligrosa para la salud
Muchas mujeres están dispuestas a soportar dolor para lucir sus tacones favoritos, pero los expertos alertan de que su uso prolongado también provoca lesiones como juanetes, tendinitis, o artrosis de rodilla.
Escrito por Eva Salabert, Periodista experta en salud

Tacones durante el embarazo

Muchas mujeres que utilizan tacones de forma habitual, también los siguen llevando cuando se quedan embarazadas. Sin embargo, usar zapatos con tacones altos durante el embarazo, sobre todo en el tercer trimestre de la gestación, no es recomendable y puede tener consecuencias sobre la salud de la futura mamá, además de aumentar la posibilidad de caídas, con el consiguiente riesgo para el feto.

Los principales factores por los que no es aconsejable usar tacones durante el embarazo son:

  • En el embarazo se produce un aumento de peso, y la barriga al crecer altera el centro de gravedad del cuerpo de la mujer y se acentúa la curvatura lumbar. Si a esto se añade el efecto de los tacones, que desplazan el cuerpo hacia delante y obligan a echar la espalda hacia atrás para compensar, se pueden sufrir dolores de espalda y aumenta el riesgo de caídas.
  • Además de alterar la postura, los tacones acortan los músculos de la pantorrilla, lo que se traduce en una mayor presión en las articulaciones (espalda y rodillas) que durante el embarazo ya están sometidas a una presión adicional.
  • Los cambios hormonales –el aumento de la producción de la hormona relaxina– hacen que músculos y ligamentos se ablanden y estiren, y esto vuelve a la embarazada más propensa a esguinces y torceduras.
  • Algunas mujeres sufren retención de líquidos, una complicación del embarazo (sobre todo en el último trimestre) que provoca hinchazón de pies y piernas, y un calzado inadecuado favorece su aparición.

Calzado recomendado para embarazadas

Los requisitos que debe reunir el calzado recomendado para las embarazadas son:

  • Un tacón de tres centímetros es el más adecuado; tampoco es bueno usar calzado plano, como las manoletinas.
  • La horma debe ser amplia para no presionar el pie ni los dedos.
  • Debe proporcionar una buena sujeción para prevenir torceduras y caídas. Evita las chancletas o las sandalias que no sujetan el tobillo.
  • Los zapatos tienen que estar confeccionados con materiales naturales porque los sintéticos impiden la transpiración.
  • Es importante que la forma del calzado permita un buen soporte del arco del pie para prevenir la aparición de trastornos como la fascitis plantar.
  • Suela antideslizante para evitar resbalones.
  • Los zapatos de tacón alto dejarlos para ocasiones especiales en las que no sea necesario permanecer mucho tiempo de pie. 

Actualizado: 19 de Diciembre de 2016

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