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Belleza y bienestar
Higiene íntima en el embarazo
Durante el embarazo, la zona íntima de la mujer se vuelve más vulnerable, por lo que hay que ser más cuidadosa con la higiene para evitar problemas de salud que podrían acabar afectando al futuro bebé.
Escrito por L. García, Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio

Consejos de higiene durante el embarazo

Mimar nuestra higiene es fundamental en todas las etapas de la vida de la mujer, sin embargo, durante la gestación este hábito se vuelve especialmente importante, ya que no solo está en juego nuestra salud, sino también la del futuro bebé, que puede quedar expuesto a infecciones y otros problemas si no llevamos a cabo una correcta limpieza personal.

La doctora Sofía Ortega Ricondo, ginecóloga Hospital Clínico San Carlos de Madrid, nos ayuda a establecer una serie de pautas para cuidar de manera correcta la zona íntima de una mujer mientras que esté embarazada:

  • Se recomienda realizar un lavado de la zona íntima una vez al día. Es importante reseñar que los lavados muy frecuentes pueden alterar la flora vaginal, que es más frágil durante la gestación.
  • Es preferible que el lavado se haga con las manos, ya que podría haber microorganismos nocivos en esponjas o guantes.
  • El lavado de la zona íntima femenina debe ser siempre externo, tanto si se está embarazada como si no, puesto que el interior de la vagina no necesita ningún tipo de lavado, ya que se protege de gérmenes de manera natural. Las duchas intravaginales podrían debilitar aún más la delicada flora vaginal durante los meses de embarazo.
  • Se deben usar jabones neutros o geles íntimos, siempre con un pH neutro. En farmacias y tiendas especializadas venden algunos especiales para el embarazo, pero normalmente y salvo contraindicación médica, los que tienen pH neutro que se usan también cuando la mujer no está embarazada son suficientes.
  • El agua que se utilice debe ser siempre corriente. Si el lavado íntimo se realiza con la ayuda de un barreño, el agua debe ser nueva cada vez para evitar que el estancamiento haya producido microorganismos nocivos que pueden acabar produciendo problemas vulvovaginales.
  • Los productos desinfectantes y los sprays vaginales están totalmente contraindicados, salvo prescripción médica.
  • Cuando se orine, el secado debe ser siempre de adelante hacia atrás para evitar que posibles restos de heces u otros organismos potencialmente peligrosos que se encuentren alrededor del ano se introduzcan accidentalmente en la vagina.
  • Las compresas y los salvaslips no son aconsejables durante el embarazo, ya que pueden producir mayor frecuencia de irritaciones y alergias, al mismo tiempo que incrementar la sudoración en la zona y con ello aumentar la frecuencia de candidiasis vulvovaginal.
  • Sólo en casos en los que se haya padecido infecciones vulvovaginales se recomienda el uso de probióticos, que tienen como finalidad mejorar las condiciones de la flora vaginal y disminuir su fragilidad.
  • Cuando aparecen molestias como aumento de flujo o picor vulvar es frecuente recurrir a la automedicación, con la finalidad de poder obtener un alivio rápido, lo que es un claro error. Es aconsejable que aquellas mujeres que sientan molestias vulvovaginales acudan al especialista para así poder realizar un correcto diagnóstico y su consiguiente tratamiento.

Actualizado: 29 de Agosto de 2017

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Escrito por:

L. García

Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio
L. García

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'Fuente: 'Grupo de Expertos en Medicina Estética Oncológica (GEMEON)''

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