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Belleza y bienestar
Flujo vaginal
La segregación de flujo vaginal es algo completamente normal, pero es muy importante conocer y observar los cambios en el color, consistencia y olor del flujo que podrían indicar un problema o enfermedad.
Escrito por Inma D. Alonso, Periodista experta en salud y bienestar

Consejos de higiene íntima para prevenir problemas con el flujo vaginal

Mujer en la ducha

Se recomienda lavar la zona vaginal con agua tibia, o con productos especialmente indicados para la higiene íntima, que respeten el ph de la vagina.

La primera clave de la higiene íntima femenina es mantener la zona perfectamente limpia y seca. Cuando hablamos de limpia no nos referimos a realizar duchas vaginales ya que, de hecho, este tipo de lavados pueden producir graves alteraciones de la flora vaginal y dar lugar a infecciones.

A la hora de limpiar la zona vaginal se recomienda hacerlo sólo con agua tibia. Si además de esto se opta por aplicar jabón, utilizaremos productos específicos para limpiar la zona vaginal o bien jabones suaves que tengan un ph de entre 3,5 y 4,5 y respeten la acidez vaginal.

El uso de desodorantes vaginales o cualquier otro tipo de fragancia no está recomendado. Tampoco lo está, en el caso de infecciones, el uso de los tampones; en estas situaciones sólo podrán utilizarse compresas, toallas íntimas, o la copa menstrual.

La ropa interior, mejor si es de algodón o si es de cualquier otro tejido que tenga al menos la zona central de algodón. La razón es que este tipo de fibra permite una mejor circulación del aire, algo que es muy beneficioso para la zona vaginal. De hecho, se recomienda el uso de ropa holgada -o que no apriete en la zona de la entrepierna- y dormir sin ropa interior.

Otros consejos bastante útiles para mantener la zona vaginal limpia y sana son:

  • Lavarse antes y después de mantener relaciones sexuales y pedirle a tu pareja que también lo haga.
  • Después de ir al baño, lavar la zona o, de no ser posible, limpiarla y secarla bien, siempre de delante hacia atrás.
  • No permanecer con la ropa húmeda puesta demasiado tiempo, por ejemplo, la ropa de baño o cuando sudamos practicando ejercicio.
  • Utilizar preservativos o condones femeninos para prevenir el contagio de ETS.

A través de nuestra alimentación también podemos cuidar nuestra flora vaginal, por ejemplo, comiendo yogur natural, frutas tales como los arándanos, la piña o las fresas que, además, reducen el olor del flujo, o ajo, que previene las infecciones al ser un antibiótico natural.

Por último, recuerda que si notas alguna molestia en la zona urinaria o vaginal u observas cambios en el aspecto, cantidad, color y olor de tu flujo, debes ir siempre a un especialista para que te realicen las pruebas médicas pertinentes y, de ser necesario, te receten el tratamiento más adecuado.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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