PUBLICIDAD

Belleza y bienestar
Chocolaterapia
En unos años, el chocolate ha pasado de ser considerado un alimento tabú, a ser un must en muchas dietas y tratamientos de belleza, como la chocolaterapia, por su alto poder antioxidante y sus propiedades reafirmantes.
Escrito por Inma D. Alonso, Periodista experta en salud y bienestar

Cómo es una sesión de chocolaterapia

Después de conocer todos los beneficios que el chocolate puede aportar a nuestra salud y bienestar, ¿quién no le regalaría a su cuerpo un baño de cacao? Precisamente esa pregunta es la que ha llevado a muchos centros de estética en todo el mundo a incorporar en sus tratamientos las sesiones de chocolaterapia.

Con un coste de entre 60€ y 90 € y una duración aproximada de una hora –aunque hay sesiones de hasta 90 minutos–, los baños de cacao nos permiten relajarnos y nutrir nuestra piel –por dentro y por fuera– con todas las propiedades beneficiosas del chocolate.

Por lo general, la primera parte de estas sesiones consiste en una limpieza en profundidad de la piel, seguida de un tratamiento exfoliante o peeling corporal. La razón no es otra que la de eliminar todas las células muertas y las impurezas de la piel para dejarla preparada para recibir todos los beneficios del cacao.

Tras la exfoliación, la piel se recubre por completo por una máscara de chocolate ligeramente templada. En este punto es importante destacar que cuanto más puro sea el chocolate base de la cobertura, mayores serán los beneficios de la misma. Además de esto, la crema puede estar enriquecida con aceite esencial de uva -otro potente antioxidante-, miel, extractos de ginseng, o vitaminas.

Tras aplicar la crema, se suele recubrir el cuerpo con un plástico, y después te taparán con una manta térmica, lo que permite que salgan las impurezas de la piel y maximiza los beneficios relajantes de la envoltura de chocolate; este proceso suele durar unos 20-30 minutos.

Hay centros de belleza en los que, después de aplicar el calor, se realiza un masaje relajante mientras el cuerpo aún está recubierto de chocolate. Tras ello, pasarás a una cabina de ducha para retirar la cobertura; hay centros en los que te facilitan una esponja para ello pero, si no es así, no te preocupes porque no es necesaria. Por lo general, con agua tibia y masajeando suavemente con la mano sobre la piel, puedes retirar la cobertura.

Actualizado: 11 de Agosto de 2016

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Salud en cifras

60%
de los pacientes supervivientes de cáncer solicita algún tratamiento estético
'Fuente: 'Grupo de Expertos en Medicina Estética Oncológica (GEMEON)''

PUBLICIDAD