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Belleza y bienestar
Masaje sueco
Estrés, dolor de espalda, mala circulación… todos estos males tan comunes hoy en día se pueden remediar con buen masaje sueco, la versión más clásica y efectiva de masaje terapéutico.
Escrito por Alhelí Quintanilla, Periodista especializada en infancia y embarazo

Manos a la obra: cómo es una sesión de masaje sueco

Cómo es una sesión de masaje sueco

En una sesión de masaje sueco suelen usarse aceites aromáticos o alguna crema

El masaje sueco puede ser lento y suave, o vigoroso y tonificante, en función de qué estilo practique el masajista y de los objetivos que se persigan: no es lo mismo querer simplemente relajarse que actuar sobre una contractura, por ejemplo.

Antes del masaje, el masajista te preguntará, de hecho, sobre tu estado general de salud y por qué estás allí: qué te duele, si sufres alguna alergia o enfermedad, embarazo, etcétera. Se trata de una primera toma de contacto que también sirve para indicarle tus preferencias sobre la presión de los movimientos o sobre qué zona quieres que insista más (los masajes más demandados son los de espalda y cuello).

Después, te indicará dónde dejar la ropa y cómo tumbarte en la camilla –bocarriba o bocabajo–. En general, el masaje se aplica sobre el cuerpo desnudo o en ropa interior (muchos centros disponen de ropa interior desechable para este menester), aunque se coloca siempre una toalla en la parte que no se está trabajando.

La cabina también debe estar debidamente acondicionada: limpia, con una luz tenue y olor agradable, se puede incluso poner música relajante de fondo. El masajista suele usar aceites aromáticos o alguna crema para ayudarse en su tarea.

La técnica del masaje sueco

masaje sueco

Aunque la técnica del masaje sueco se ha ido puliendo, la base incluye los mismos movimientos que ideó el doctor Ling y que se deben ejecutar en un determinado orden, sin levantar las manos y con el mismo ritmo.

El masaje comienza con unos deslizamientos sedantes, para relajar, o por una fricción, para hacer que el cuerpo entre en calor. Luego viene una maniobra en sentido centrípeto (hacia el corazón) para que la fluya la sangre y se renueve. A continuación se realizan los amasamientos, con el fin de tonificar y nutrir los músculos del cuerpo. La sesión se puede completar con presiones, vibraciones o cacheteos y al final se aplican nuevos movimientos relajantes.

Aunque no se tiene por qué seguir este orden, normalmente se comienza tumbado bocabajo y lo primero que se trabaja es la espalda. Después la parte trasera de cada pierna. A continuación, hay que darse la vuelta para masajear la parte delantera de las piernas, los brazos y por último el cuello y los hombros. En general, una sesión dura entre 45 y 50 minutos, aunque se puede extender hasta los 75-90 minutos si queremos algo más profundo.

Precios del masaje sueco

El precio de un masaje sueco varía mucho, depende del lugar donde te lo des y del objetivo: no es lo mismo un masaje relajante que uno terapéutico, al igual que no te cobrarán lo mismo en un centro de belleza que en un spa o un centro especializado, aunque, por regla general, no suele bajar de los 60 euros.

Lo mejor si vas a hacerte un tratamiento, es comprar un bono de al menos seis sesiones, que suele salir más económico y más conveniente si de lo que se trata es de mitigar alguna dolencia, según recomiendas los expertos.

Actualizado: 29 de Agosto de 2017

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