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Belleza y bienestar

Drenaje linfático, un aliado de tu salud y belleza
Escrito por Laura Saiz, periodista
El drenaje linfático tiene como principal objetivo contribuir a que el organismo pueda protegerse mejor y a que elimine de una manera más efectiva los desechos que origina de forma natural. Conócelo.

Tipos de drenaje linfático

El drenaje linfático cuenta con dos modalidades bien diferenciadas. La principal de ellas y la más recomendada por los propios especialistas es, según Erika Pérez, experta en terapias corporales, el drenaje linfático manual, en el que “una persona entrenada será la que, gracias a un trabajo manual intenso, sea la encargada de conseguir que el tratamiento llegue a buen puerto”. Se trata de un tipo de masaje muy particular, por lo que quien lo realice no sólo debe tener formación y experiencia en el trabajo con los grupos musculares, sino también con el sistema linfático.

En el drenaje linfático manual, el especialista realizará una serie de maniobras lentas, indoloras, que recuerdan en muchas ocasiones a un masaje convencional.

Otro tipo de drenaje linfático es el denominado como asistido, que se realiza a través de la ayuda de determinadas máquinas especialmente diseñadas para conseguir este efecto. Estos aparatos realizan una serie de presiones en puntos señalados del cuerpo para conseguir reactivar el flujo de la linfa a través de los vasos linfáticos. Uno de los más populares es el “pantalón” especial que se usa en la presoterapia y cuya finalidad es, precisamente, la de contribuir a que el paciente mejore su sistema linfático.

“El uso de trajes de drenaje linfático es muy cómodo porque el trabajo de movimiento de la linfa lo hace una máquina sin apenas esfuerzo del especialista, pero su efectividad es mucho menor que el clásico drenaje, por lo que el paciente debe valorar la relación calidad-precio entre el tratamiento manual y el asistido”, manifiesta Erika Pérez.

 

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Actualizado: 24/04/2013

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