PUBLICIDAD

Belleza y bienestar
Bichectomía o extracción de bolas de Bichat
Las bolas de Bichat son unos cúmulos de grasa de las mejillas que no cumplen ninguna función, y extirpándolos mediante una pequeña cirugía llamada bichectomía se consigue afinar y estilizar el rostro.
Escrito por Natalia Castejón, Periodista

Cómo se realiza una bichectomía

Cómo se realiza una bichectomía

La cirugía dura aproximadamente media hora y no necesita grandes cuidados posoperatorios.

La extracción de las bolas de Bichat o bichectomía, es una cirugía que se suele realizar de manera ambulatoria, no precisa ingreso hospitalario, y en la que se administra anestesia local. Se realiza en centros de cirugía estética que cuenten con los permisos y garantías establecidos por ley. Una vez hecho el estudio del caso, y concertada la cita del día en el que se va a llevar a cabo la cirugía, se procederá a retirar las glándulas de tejido graso.

Para ello, y después de adormecer la zona mediante anestesia local, se realizan unos pequeños cortes, de aproximadamente un centímetro y medio, en los laterales internos de la boca y gracias a una pequeña presión ejercida desde la cara externa de las mejillas se facilita la salida de las glándulas de grasa. Una vez que se ha limpiado toda la cavidad donde se encuentra las bolas de Bichat, se cierra la incisión con puntos de sutura, normalmente dos en cada lado.

Cuando se ha cerrado la herida, los cirujanos suelen colocar una venda compresora alrededor de la cara para evitar que aparezcan hematomas, esta venda se podrá retirar después de aproximadamente dos horas. El cambio no se notará de manera inmediata, esto se debe a la pequeña inflamación que se produce, sin embargo, los resultados pueden empezar a observarse tras una semana y los cambios definitivos serán visibles a partir de un mes después de la cirugía.

La intervención dura entre 30 y 45 minutos y tiene un índice de riesgo muy bajo. Otro de los motivos por los que convence este tratamiento estético es que no necesita unos grandes cuidados postoperatorios y no deja marca ni cicatrices. Tampoco es dolorosa, exceptuando algunas molestias a la hora de comer, y permite reincorporarse a la actividad laboral de inmediato. El precio de esta intervención varía según el centro de cirugía estética elegido, pero suele rondar los 1.500 euros.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD