Cólico nefrítico
Escrito por Margarita Casado Jiménez, licenciada en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares
El cólico nefrítico constituye el 3,5% de todas las urgencias hospitalarias, y es la causa más frecuente de dolor urológico, que comienza en la región lumbar y se irradia de forma típica hacia la fosa ilíaca, región inguinal y genitales.

Tratamiento de un cólico nefrítico

Cada persona percibe el dolor de una manera específica. Para realizar un tratamiento adecuado para el cólico nefrítico, se debe primero conocer la causa y la intensidad del dolor, las medidas farmacoterapéuticas disponibles y, además, tener en cuenta las circunstancias concretas de cada paciente. Los fármacos analgésicos se clasifican en los siguientes tres grupos:

Antiinflamatorios no esteroideos (AINES) y otros analgésicos no opioides

  • El ácido acetilsalicílico es el prototipo de los AINES; actúa inhibiendo la síntesis de prostaglandinas. Los efectos secundarios más destacables son las alteraciones gastrointestinales (úlcera, hemorragia digestiva).
  • El paracetamol es eficaz en dolores leves, pero carece de efecto antiinflamatorio.
  • El ibuprofeno, el naproxeno y el ketoprofeno son AINES más potentes y el efecto es más duradero y la toxicidad gastrointestinal es menor.
  • El metamizol es eficaz. El efecto adverso más destacable es la  hipotensión a dosis altas.

Opioides débiles

En este grupo se incluyen la codeína, la dihidrocodeina, la pentazocina, el tramadol, sus principales efectos secundarios son náuseas, vómitos y estreñimiento. El efecto de los opioides débiles es potenciado por los AINES.

Opioides potentes           

No presentan techo terapéutico, es decir, a más dosis más efecto, pero producen adicción, tolerancia y depresión respiratoria. Como efectos adversos se destacan las náuseas y el estreñimiento. El prototipo es la morfina, su efecto es muy variable de unos individuos a otros, por eso la dosis debe ser ajustada a cada paciente. Si la analgesia no es suficiente, es preferible disminuir el intervalo de administración a aumentar la dosis, consiguiendo así concentraciones plasmáticas más estables.

La buprenorfina se puede administrar por vía sublingual. No se deben asociar los opioides débiles con los potentes porque disminuyen su eficacia. La vía de administración dependerá de la intensidad del dolor y de la tolerancia oral.

Dolor moderado

Se emplea uno de los siguientes fármacos:

  • Ketorolaco
  • Diclofenaco

Dolor intenso

Se asocia uno de los siguientes opiáceos:

  • Buprenorfina
  • Meperidina

Para los vómitos se utiliza metoclopropamida.

En las primeras horas del tratamiento del cólico nefrítico se debe evitar la hiperhidratación, ya que produce un aumento de la presión renal y también del dolor; posteriormente, es aconsejable una ingesta de 2-3 litros al día. Pasado el episodio agudo se puede pautar la analgesia por vía oral.

 
Actualizado: 10/09/2013

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