Congestión nasal
Cuando la nariz está taponada es necesario respirar por la boca, lo que facilita la entrada de gérmenes patógenos y reseca la garganta. Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán a aliviar la congestión nasal.

Congestión nasal

¿Qué es la congestión nasal?

La congestión nasal se produce al inflamarse la membrana que cubre el interior de la nariz, lo que origina una obstrucción que hace difícil respirar. Se trata de un desagradable síntoma que acompaña siempre a trastornos como la gripe, el catarro, o las alergias que afectan al aparato respiratorio, bronquitis, sinusitis, faringitis… El tabaco, la contaminación ambiental, los cambios bruscos de temperatura, o inhalar sustancias irritantes pueden ocasionar también obstrucción nasal.

Además, la mayoría de las personas (se estima que hasta ocho de cada diez) tenemos el tabique nasal más o menos desviado, lo que favorece el desarrollo de infecciones respiratorias, y también es una causa habitual de obstrucción nasal. Cuando la nariz se encuentra obstruida es necesario respirar por la boca, lo que facilita la entrada de gérmenes patógenos, así que las personas con este problema pueden padecer resfriados o gripe con más frecuencia.

La congestión nasal no es una enfermedad en sí misma, sino el síntoma de otra enfermedad, que debe diagnosticarse y valorarse para indicar el tratamiento más adecuado.

 

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Actualizado: 17/03/2014

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