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Cómo evitar las agujetas y aliviar sus molestias

A día de hoy aún existen dudas en el conocimiento científico y médico sobre las agujetas. ¿Qué las produce? ¿Se pueden prevenir? ¿Tomar agua con azúcar puede evitar este molesto dolor? Intentamos resolverlas.
Mujer con agujetas después de hacer deporte

Está demostrado que el agua con azúcar no hace que desaparezcan las agujetas.

Todos, hasta las personas más sedentarias, hemos padecido dolor de agujetas en algún momento de nuestras vidas al realizar un esfuerzo físico y muscular tras un tiempo de inactividad, o al llevarlo a cabo con una mayor intensidad de la habitual. Las agujetas son el nombre coloquial de ese dolor, conocido en el argot médico como mialgia diferida, debido a que su aparición tiene lugar en diferido, entre 12 y 24 horas después de realizar el ejercicio físico. De hecho, esta molesta sensación se puede alargar incluso durante una semana, produciéndose su pico más álgido en torno a 48 horas después de la sesión de actividad física.

Hoy en día sigue habiendo bastantes vacíos en lo que al conocimiento de las agujetas se refiere, pero la comunidad científica parece haber llegado a un consenso sobre el origen de las mismas. Este se encontraría en las microrroturas de las fibras musculares derivadas de someter el músculo a una intensidad de ejercicio para el que no está preparado. Esas microrroturas provocan una inflamación en la zona afectada, que es la responsable del dolor que sufrimos al realizar cualquier movimiento que implique al músculo dañado. 

Qué hacer para prevenir y tratar las agujetas

A día de hoy, y pese a que cada vez hay más investigaciones científicas al respecto, no hay una receta 100% válida para la prevención y el tratamiento de las agujetas. No obstante, para los que buscan evitarlas en la medida de lo posible, lo que ha demostrado mejores resultados han sido los estiramientos, tanto previos como posteriores a la práctica del ejercicio físico, ya que aunque no evitan la aparición del dolor, al menos sí consiguen reducir su intensidad.

Calentamiento
Para evitar las agujetas es muy importante realizar un buen calentamiento.

Realizar un buen calentamiento previo, e ir aumentando de forma progresiva la intensidad del ejercicio para que de esta forma el músculo vaya acostumbrándose y preparándose para el esfuerzo que le vamos a exigir, también son maneras eficaces de prevenir, evitar o reducir el dolor de las agujetas.

En cuanto al tratamiento de las molestas agujetas, o posibles remedios para calmar el dolor, tampoco hay una evidencia científica sólida. Parece que para aliviarlas pueden dar buenos resultados los masajes, así como lo que se conoce como recuperación activa, es decir, la realización de más ejercicio que involucre al músculo afectado, lo que provocaría un aumento del riego sanguíneo en la zona y reduciría en cierto modo el dolor. Esto último, junto a un correcto descanso para permitir la recuperación de los tejidos musculares afectados por las microrroturas, constituye hoy en día el mejor tratamiento posible para las agujetas.

No obstante, entre los deportistas profesionales también se han extendido en los últimos años los baños con hielo como forma de recuperación del esfuerzo físico, aunque no hay evidencia científica de su efectividad.

La realización de más ejercicio que involucre al músculo afectado provoca un aumento del riego sanguíneo en la zona que ayuda a reducir el dolor de las agujetas

Por último, también es habitual el consumo de antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno, aunque los supuestos beneficios de los mismos para aliviar las agujetas tampoco generan unanimidad entre la comunidad médica.

El mito del vaso de agua con azúcar para combatir las agujetas

Que levante la mano el que no se haya tomado alguna vez en su vida un vaso de agua con azúcar como remedio casero para evitar la aparición de agujetas. Supongo que en su día comprobarías que su efecto es nulo pero, por si acaso, sentimos destrozarte un mito que nos ha acompañado desde nuestra infancia: no, lamentablemente, y aunque su sabor es agradable, el agua con azúcar no previene las agujetas.

Calentamiento
Vaso de agua con azúcar

El mito del agua con azúcar tiene su origen en una teoría desarrollada en 1956 por el doctor E. Asmussen, según la cual las agujetas son el resultado de la cristalización del ácido láctico producido por la actividad metabólica en las células del músculo. Esta teoría fue desmontada al comprobarse que los pacientes de la enfermedad rara de McArdle también experimentan el dolor de las agujetas, pese a que su organismo no es capaz de producir ácido láctico. Pese a ello, el remedio del agua azucarada ha llegado hasta nuestros días, ya que se consideraba que esta solución ayudaba a disolver los cristales de ácido láctico causantes del dolor. Y es que, aunque no dé resultado, a nadie le amarga un dulce. Lamentablemente no hará que desaparezcan las punzadas de tus piernas.

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Escrito por:

Adrián Cordellat

Periodista especializado en maternidad, educación y salud
Adrián Cordellat

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'Fuente: 'Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos’'

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