22 de mayo de 2012
Los enfermos con pérdida de visión debido a lesiones cerebrales podrían orientarse al caminar y sortear obstáculos, según ha demostrado un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Tilburg (Países Bajos).
Hasta ahora, una gran parte de las investigaciones acerca de las pérdidas de visión debidas a lesiones cerebrales sugieren que, una vez que las células cerebrales han resultado destruidas o dañadas, en la mayoría de los casos no suelen regenerarse.
Sin embargo, tras una lesión cerebral sí puede darse una recuperación celular, debido a que, en ciertos casos, otras zonas del cerebro compensan el tejido lesionado o bien el cerebro aprende a redirigir la información y funciona en las zonas contiguas a las del daño.
Una lesión cerebral adquirida (ABI) se presenta cuando se produce, repentinamente, una agresión física externa que provoca daños en el cerebro.
El término ABI es muy amplio, ya que hace referencia a toda una serie de lesiones relativas al cerebro. Las lesiones cerebrales adquiridas también son denomiandas como Lesión Cerebral Traumática (TBI) o de traumatismo craneoencefálico.
En este sentido, los especialistas de la Universidad de Tilburg analizaron el comportamiento de un paciente que perdió la vista tras padecer dos accidentes y sufrir daños en la corteza visual de ambos hemisferios. Sin embargo, el paciente consiguió atravesar, sin la ayuda del bastón, un laberinto con varias sillas y cajas a modo de obstáculos sin chocarse con nada.
Estos hallazgos observados se han confirmado en estudios con modelos animales, donde demostraron que los monos con lesiones cerebrales parecidas desarrollaron capacidades similares.
Hay dos tipos de lesiones cerebrales adquiridas:
Los efectos de las lesiones cerebrales pueden incluir:
“Disponemos de fármacos eficaces para prevenir la enfermedad tromboembólica venosa, la clave es identificar a las poblaciones de riesgo."
90% de los cánceres de próstata se puede curar mediante la técnica de la braquiterapia
Además de ser más eficaz, esta técnica, que se basa en la utilización de radiaciones ionizantes diminutas que se insertan en contacto con el tumor o muy cerca de él, tiene menos efectos secundarios.
Fuente: V Congreso Mundial de Braquiterapia