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El porqué de los bostezos

Bostezar es un acto involuntario que hacemos casi a diario, hasta nuestras mascotas bostezan, pero... ¿A qué se deben los bostezos? ¿Por qué son tan fastidiosamente contagiosos? Descúbrelo.
El porqué de los bostezos

Bostezamos desde que somos bebés.

Bostezar es un acto habitual y diario. Bostezamos o vemos bostezar a alguien a primera hora de la mañana, en la reunión de por la tarde, etcétera.

También lo hacen nuestras mascotas (perros, gatos e ¡inlcuso reptiles!). Sin embargo, pese a lo rutinario de este fenómeno, se desconoce por qué bostezamos ni qué funciones tiene en nuestro organismo.

¿Qué es el bostezo?

Se trata de un acto involuntario que no podemos controlar por el cual abrimos ampliamente la boca, realizando una profunda inspiración, a la que sigue una ligera espiración, que caba casi en suspiro. El bostezo aparece cuando estamos profundamente aburridos o cansados, y va acompañado de movimientos de la parte superior del cuerpo para tener mayor expansión torácica.

¿Por qué es contagioso?

Se desconoce la razón, pero no ocurre sólo en la especie humana, sino también en una amplia variedad de animales. Es curioso que sólo en los humanos y los monos es contagioso el bostezo, algo que parece deberse a que ambos comparten una complejidad social más desarrollada que el resto de animales.

¿Por qué bostezamos?

Existen una amplia variedad de teorías, aunque ninguna por sí misma contribuye a dar una respuesta completa.

Las más defendidas en la actualidad son:

Falta de oxigenación

En situaciones de cansancio, aburrimiento, etcétera, respiramos menos intensamente de lo normal, provocando un intercambio menor de oxígeno o un exceso de dióxido de carbono en nuestro cuerpo, bostezando así, para tomar aire profundamente y compensar la falta de oxígeno.

Esta hipótesis tiene un fallo: estudios realizados demostraron que fetos de aproximadamente 12 semanas bostezaban, pero éstos no respiran por los pulmones hasta que nacen. La forma de obtener oxígeno y expulsar el dióxido de carbono se produce a través del cordón umbilical.

Signo de ansiedad

Algunos expertos piensan que el bostezo actúa como una especie de mecanismo que modula la sensación de ansiedad. Sirva de ejemplo que se ha observado un aumento del número de bostezos en políticos o profesionales de la oratoria que esperaban su turno para hablar, deportistas antes de competiciones importantes, o en pacientes mientras esperaban su turno en la sala de espera.

Evolución

En este caso, el bostezo tiene unos orígenes evolutivos, usado para sincronizar el cuerpo en distintas situaciones como: al despertar, dormir, en condiciones de peligro, etc. Tras un bostezo, se incrementa la tensión arterial y la frecuencia cardíaca más de un 25%, manteniendo al cuerpo en estado de alerta.

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