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Gelotofobia, pánico a las burlas

La gelotofobia es un temor patológico a ser objeto de burla. A nadie le gusta que se rían a su costa, pero el afectado por esta fobia es demasiado sensible a las risas ajenas, incluso cuando nada tienen que ver con él.
Gelotofobia, pánico a las burlas

Muchos colegiales temen las burlas

La gelotofobia es el temor patológico que experimenta una persona a ser el objeto de burla de otros y a hacer el ridículo. El nombre deriva de los términos griegos –fobos, miedo y gelos, risa–, y no se trata simplemente de que no te guste que se rían de ti –¿a quién le gusta?–, sino que va más allá, de forma que el afectado presenta una especial sensibilidad frente a las risas de los demás, tanto si es cierto que se ríen de él o de alguna de sus acciones, como si son imaginaciones suyas.

Este pánico a las risas ajenas y al ridículo llega a ser tan fuerte que las personas con gelotofobia sufren ansiedad, sudores, temblores o mareos cuando se encuentran en una situación en la que creen que otros se están burlando de ellos. Las consecuencias de este problema son baja autoestima, aislamiento social, e incluso depresión, por lo que los afectados deben ponerse en manos de un profesional, que les ayude a enfrentarse progresivamente a este miedo para superarlo.

Las personas con gelotofobia sufren ansiedad, sudores, temblores o mareos cuando se encuentran en una situación en la que creen que otros se están burlando de ellos

No hay que confundir la gelotofobia con el mobbing –acoso en el ámbito laboral–, o el bullying, término con el que se define una situación en la que un niño o joven es víctima de agresiones o burlas por parte de un compañero o compañeros de escuela, situación que puede extenderse incluso al acoso por Internet, conocido como ciberbullying. Aunque en estos casos la víctima también puede sentir terror frente a las risas, no es porque tenga una sensibilidad excesiva al ridículo, sino porque realmente está sufriendo abusos y hostigamiento.

Cómo prevenir la gelotofobia

La gelotofobia suele tener su origen en la infancia o adolescencia, y se asocia frecuentemente a situaciones en las que el menor ha sentido que se han burlado de él, o ha sido criticado o menospreciado, bien por su aspecto físico, o bien por no saber hacer algo. La baja autoestima también puede generar esta fobia al ridículo.

Otro detonante de la gelotofobia es el bullying escolar que antes mencionábamos, ya que la víctima, tras ser acosada y humillada, puede desarrollar pánico a volver a vivir algo semejante, y se obsesiona de tal forma que piensa que cualquier risa que escucha se refiere a ella aunque no sea cierto.

Para prevenir la gelotofobia, hay que evitar estas situaciones, y además:

  • Es fundamental no burlarse nunca de los niños, no ridiculizarles, y no emplear el sarcasmo para criticar su aspecto o su comportamiento.
  • Los padres deben estar atentos también si sus hijos muestran sentimientos de inferioridad y baja autoestima, o si no quieren jugar con otros niños, pues pueden estar siendo objeto de burla en la escuela, y es necesario demostrarles que cuentan con todo su apoyo y cariño para solucionar cualquier problema que tengan.
  • Hay que evitar también la sobreprotección y no dificultar la socialización de los pequeños, ya que después les costará más relacionarse con los niños de su edad y no se integrarán de forma natural en el colegio, con lo que su comportamiento puede ser raro y les pueden rechazar.
  • Enseñar a tus hijos a tolerar la frustración y la sensación de ridículo, y a ser autocríticos, pero con el objetivo de mejorar, no de sentirse inferiores, es una buena forma de hacerles sentir más seguros de sí mismos y más capaces de enfrentarse a situaciones desfavorables.
  • Consulta a un especialista si el niño se muestra a la defensiva y rechaza relacionarse con los demás.

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