PUBLICIDAD

¿Por qué cerramos los ojos al besar?

Cerrar los ojos al besar puede parecer un gesto romántico, sin embargo, la Universidad de Londres da una respuesta científica al porqué de este acto involuntario que casi todos hacemos de forma instintiva.
Una pareja se besa con los ojos cerrados

Cerrar los ojos al besar nos permite centrar toda nuestra atención en el acto del beso.

Seguro que alguna vez has abierto un momento los ojos mientras besabas y te has sentido extraño al ver los de tu pareja fundidos en uno mientras te miraban. Besar con los ojos cerrados está considerado como un gesto romántico, una habitual imagen de final feliz de la pantalla grande que todos buscamos reproducir en nuestras relaciones de pareja. Sin embargo, el verdadero motivo por el que lo hacemos no es tanto sentimental, sino que parece tener una explicación científica…

Cuando besamos, cerramos los ojos para poder disfrutar plenamente de la sensación del contacto de los labios, obviando los estímulos procedentes del resto de sentidos.

Gracias a una investigación llevada a cabo por la escuela Royal Holloway de la Universidad de Londres, que estudiaba la capacidad del cerebro de recibir y gestionar diferentes estímulos sensoriales a la vez, se ha llegado a la conclusión de que cerramos los ojos al besar para centrar toda la atención en el acto del beso, evitando cualquier otra distracción procedente del resto de sentidos.

El estudio, publicado en la revista Journal of Experimental Psychology, explica que el cerebro, para centrarse en una sensación concreta y disfrutar plenamente de ella, anula las percibidas por el resto de sentidos, especialmente la vista, el sentido del que más dependemos. Por un momento nos volvemos sordos, ciegos y perdemos tanto el sentido del gusto como el del olfato.

La investigación se ha llevado a cabo con un grupo de personas entre 18 y 36 años, las cuales debían realizar unos juegos con cartas mientras recibían ligeras vibraciones en su mano derecha o izquierda. Los resultados fueron que, ante una prueba complicada, los estímulos procedentes de las manos interferían negativamente en la realización con éxito de la tarea. De esta manera, se puede explicar que, de manera inconsciente, el cerebro mande cerrar los ojos al besar para poder centrarse en el contacto de los labios, olvidándose de todo lo que está a su alrededor.

La respuesta a este romántico misterio ya había suscitado otras investigaciones publicadas con anterioridad, la mayoría de las cuales señalaban que esta maniobra se debía a un acto reflejo. Estos estudios previos apuntaban a que cerramos los ojos al besar como consecuencia del mal enfoque de la visión con objetos tan próximos, mientras que se hacía igualmente hincapié en que al mantener nuestros párpados bajados, y obviar que la otra persona nos está mirando, sentimos mayor libertad, menos pudor y nos relajamos para hacer de ese momento algo más íntimo. De cualquier manera, lo mejor en estos casos, es no pensar y dejar que los besos fluyan, ya sea con los ojos abiertos o cerrados.

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Salud en cifras

10%
de la población española sufre dermatitis atópica
'Fuente: 'XII Congreso Mundial de Dermatología Pediátrica y la Asociación Española de Pacientes y Familiares de Dermatitis Atópica’'

PUBLICIDAD