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Síndrome del corazón roto: las marcas del dolor emocional

Un fuerte impacto emocional, como una muerte cercana, puede provocar el síndrome del corazón roto, un trastorno con síntomas similares a los de un infarto, que podría haber causado la muerte de la 'madre' de la princesa Leia.
Mujer sufre ataque al corazón

Aunque esta afección no suele ser grave ni dejar secuelas, también puede provocar arritmias y otras complicaciones e, incluso, llegar a ser letal.

El síndrome del corazón roto se manifiesta con los mismos síntomas de un infarto de miocardio pero, a diferencia de éste, suele revertir de forma espontánea, o tras un breve tratamiento. Se considera una miocardiopatía inducida por el estrés porque ocurre cuando se produce un incremento significativo de las hormonas del estrés –como adrenalina y cortisol–, y no por un bloqueo de las arterias como en el caso del infarto, y el factor desencadenante es una emoción negativa como la ansiedad, el estrés, o el disgusto causados por una experiencia dramática, como la pérdida de un ser querido.

Se puede considerar al síndrome del corazón roto como la marca física que un profundo dolor emocional deja en el corazón de los afectados

Aunque esta afección no suele ser grave ni dejar secuelas, también puede provocar arritmias como la fibrilación ventricular, otras complicaciones como edema pulmonar e, incluso, llegar a ser letal, haciendo real el dicho de 'morirse de un disgusto'. Tal vez por ello se sospecha que este síndrome ha tenido algo que ver con el fallecimiento de la actriz Debbie Reynolds, tan solo un día después de la repentina muerte de su hija, la también actriz, Carrie Fisher, famosa por representar el papel de princesa Leia en La guerra de las Galaxias.

Se puede considerar al síndrome del corazón roto como la marca física que un profundo dolor emocional deja en el corazón de los afectados, ya que el lado izquierdo de este órgano se deforma temporalmente, y por este motivo los médicos japoneses que identificaron este trastorno por primera vez, en 1991, lo denominaron cardiomiopatía de Takotsubo (CTT), al observar que la forma que adoptaba el corazón era similar a la de un recipiente –el Tako-Tsubo– que utilizaban en Japón para capturar pulpos.

Este síndrome también comparte con el infarto otras características que dificultan mucho su diagnóstico, como una elevación de las enzimas cardíacas y alteraciones electrocardiográficas, por lo que los expertos estiman que entre el 1 y el 2% de los casos que se consideran y tratan como infarto agudo de miocardio (IAM) son en realidad una CTT. El hecho de que el paciente no sufriera una patología coronaria de base, ni factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, sobre todo si ha experimentado un acontecimiento estresante previo, pueden hacer pensar que lo que tiene es el síndrome del corazón roto.

Síntomas y tratamiento del síndrome del corazón roto

El síndrome del corazón roto afecta especialmente a mujeres posmenopáusicas; de hecho, el perfil de paciente con este trastorno sería una mujer con una edad comprendida entre los 60 y los 75 años, relativamente sana (no fumadora y con niveles de azúcar, colesterol y tensión normales), y que ha sufrido un evento estresante como la pérdida de un ser querido, el diagnóstico de una grave enfermedad, problemas económicos, una fuerte discusión, miedo…, que le ha provocado un aumento repentino de los niveles de catecolaminas en la sangre, unas hormonas que se liberan en situaciones de estrés físico o emocional, que aceleran la frecuencia cardíaca y provocan la deformidad del músculo cardíaco.

Los principales síntomas del CTT son dolor torácico, dificultad para respirar, arritmias, mareo, y una fuerte presión en el pecho. Debido a su relación con el estrés o con un impacto emocional para el que la persona no estaba preparada, el síndrome del corazón roto es un problema de salud que le puede ocurrir a cualquiera, sin que existan factores de riesgo o enfermedades previas. La buena noticia es que el daño que sufre el corazón es transitorio y reversible, y el pronóstico suele ser benigno.

El tratamiento a los pacientes diagnosticados de CTT consiste en la administración de fármacos betabloqueantes, que actúan bloqueando la acción de la adrenalina y otras sustancias similares. Tras recuperarse del episodio –normalmente en tres o cuatro días– no es necesario que el afectado siga tomando medicamentos, pero sí es recomendable que evite, en la medida de lo posible, las situaciones de estrés, porque el síndrome podría recurrir.

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Entrevista con el experto

Miguel Pita
El experto en genética Miguel Pita explica cómo influye nuestro ADN en nuestro comportamiento y preferencias. Foto @CarlosGivaja.

Miguel Pita

Doctor en Genética y Biología Celular, y autor de 'El ADN dictador'
"Estamos más determinados genéticamente de lo que nuestro cerebro quiere reconocer, porque hemos perdido la capacidad de vernos como animales, pero si nos fijásemos en otros animales observaríamos que en su programa genético llevan escritos muchos instintos que condicionan su conducta"

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