PUBLICIDAD

Dieta y nutrición
Mindful Eating
El mindful eating nos enseña cómo disfrutar la comida de forma consciente y sin remordimientos. Su secreto: comer cuando aparece el hambre física y dejar de usar los alimentos como una anestesia emocional.
Escrito por Leire Moneo, Periodista experta en alimentación

Beneficios y desventajas del Mindful Eating

La alimentación es una pieza fundamental en el puzle de nuestra salud, por ello aprender a comer conscientemente aporta grandes ventajas para el organismo, pero también a nivel emocional, pues supone acabar con la lucha contra los kilos de más. “Ser más consciente de lo que comes te ayuda a estar más en contacto con tu cuerpo y con tus emociones, por lo que en definitiva te sientes mejor”, asegura Pilar Casanova, formadora en Mindful Eating.

Y esa consciencia pasa, en muchos casos, por la pérdida de peso, aunque adelgazar no es el objetivo del Mindful Eating, pues no se trata de una dieta. “El objetivo no es perder peso, pero sí es cierto que en muchos casos personas con sobrepeso u obesidad pierden kilos tras realizar un determinado cambio en los patrones de ingesta y al lograr un mayor control sobre su alimentación. Las expectativas en este sentido se trabajan desde la primera sesión y en nuestra experiencia muchas personas experimentan gran satisfacción inicial sólo ante la idea de un mayor control sobre su forma de comer”, confirma el psiquiatra del Hospital Miguel Servet, Javier García Campayo.

En este sentido, se logra perder peso de forma paulatina y sin esfuerzo porque empiezas a ser consciente de que comías más de lo que tu cuerpo necesitaba. “Cuando haces caso a tu organismo y sólo te alimentas cuando te hace falta, puedes adelgazar porque ya no es necesario que tu cuerpo guarde reservas en forma de grasa”, detalla Pilar Casanova, quien asegura que la práctica del Mindful Eating está más próxima a la teoría de “comer cinco veces al día, cada tres horas, en pequeñas proporciones, pero siempre y cuando el cuerpo te lo pida, y no por la obligación de tener que comer algo porque ha llegado la hora de hacerlo”.

La forma de practicar Mindful Eating en cursos de aprendizaje grupales tiene otras ventajas, pues tal y como asegura García Campayo, “hay estudios que hablan ya de una mejor adherencia en pacientes con diabetes o con riesgos cardiovasculares. Además, su formato original es en grupo, por lo cual el costo es menor y el apoyo terapéutico constituye un ejemplo y una herramienta de las que las personas pueden disfrutar”.

¿Cualquier persona puede practicar el Mindful Eating?

Todo el mundo puede beneficiarse de las ventajas que aporta el Mindful Eating, pues todos somos capaces de disfrutar de la comida, aunque pocos lo hacen de una manera plenamente consciente. “Hay mucho sufrimiento en la sociedad detrás de la alimentación y del peso corporal, no sólo complicaciones físicas, sino también problemas psicológicos y emocionales. Por ello, estaría especialmente indicado para personas cuya relación con la comida a menudo le sirve como relajante o para sentirse mejor comiendo para ello grandes cantidades. Personas que sientan que han perdido el control a la hora de comer, que han dejado de disfrutar y no tengan un buen manejo del peso, a pesar de llevar tiempo con dietas que les hagan tomar y perder el control de su alimentación una y otra vez, son las más indicadas para ponerlo en práctica”, especifica el profesor de la Universidad de Zaragoza.

Sin embargo, Pilar Casanova alerta de la necesidad de que las personas con tendencia anoréxica realicen estas prácticas bajo recomendación médica y tutelados por un especialista, “ya que estas técnicas les pueden llevar a comer menos, por lo que nosotros exigimos la certificación de un médico”.

En este sentido, Javier García Campayo puntualiza que “no se han observado ni se esperan inconvenientes o efectos secundarios de la terapia, como no se tienen de ningún programa de mindfulness general. Su eficacia está siendo validada por diversos grupos de investigación a nivel mundial con resultados positivos, pero lo cierto es que aún queda mucho por trabajar en ese aspecto. Se ha probado su eficacia en trastornos de la conducta alimentaria, sobre todo en trastorno por atracón y bulimia, habiendo obtenido resultados esperanzadores, pero para trabajar con anorexia reduciría su aplicación como terapia coadyuvante”.

Actualizado: 7 de Agosto de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Escrito por:

Leire Moneo

Periodista experta en alimentación
Leire Moneo

PUBLICIDAD

Salud en cifras

80%
de los españoles no toma un desayuno equilibrado y saludable
'Fuente: 'II Estudio Lidl-5 al día sobre los Hábitos del Desayuno en España''

PUBLICIDAD