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Dieta y nutrición
Tomate
El tomate –crudo o cocinado– es uno de los alimentos más consumidos del mundo. Su bajo contenido calórico, y su aporte de vitamina C y licopeno, lo convierten en un excelente aliado de la cocina saludable.
Escrito por Raquel Bernácer, Dietista-nutricionista

El tomate en la cocina

El tomate es una de las frutas más ampliamente utilizadas en la cocina. Forma parte de numerosas recetas, como ingrediente principal, o como base de otras preparaciones. Desde gazpachos, salmorejo, sencillas ensaladas con queso o incluso relleno de multitud de ingredientes, gratinados, en copota, gelatina o sopa fría, a caldos, sofritos y salsas.

Los tomates son frutos de clima cálido y deben almacenarse a temperatura ambiente, ya que de lo contrario pierden su sabor. Cuando maduran en la planta tienen más azúcar, ácidos y componentes aromáticos, así como un sabor más completo. Pero casi todos los tomates del supermercado han sido recogidos y embarcados cuando aún estaban verdes, y para favorecer el desarrollo del característico color rojo son estimulados con etileno, de ahí que tengan menos sabor que un tomate recogido maduro de la planta.

El sabor del tomate puede variar si se quita la piel, la gelatina y las semillas a la hora de cocinarlo, potenciándose el sabor dulce, pero reduciendo el aroma fresco característico. Sin embargo, pueden añadirse unas hojas de tomate al final de la cocción de una salsa para recuperar algunas de esas notas de tomate fresco. Por otro lado, el sabor de la salsa de tomate puede intensificarse añadiendo azúcar y acidez, como un poco de vinagre o algún tipo de vino blanco.

Los tomates en lata son más costosos de cocinar al añadírseles sales de calcio para mantener su firmeza; por eso tardan más en deshacerse. Así pues, para hacer salsas de tomate de textura fina es mejor observar en la etiqueta que no lleven calcio.

Actualizado: 16 de Abril de 2015

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