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Dieta y nutrición
Cómo conservar los alimentos en la nevera
Para una buena higiene alimentaria y sacar partido a tu nevera debes saber cuál es la zona más adecuada para guardar cada alimento y cuáles debes evitar meter en el frigo. Toma nota de cómo mantenerla limpia.
Escrito por Leire Moneo, Periodista experta en alimentación

Consejos para organizar la compra en la nevera

Nevera llena de alimentos y bebidas

No es conveniente llenar en exceso la nevera porque puede recargarse y dificultar su correcto funcionamiento.

Además de colocar los alimentos en la zona correcta del frigorífico, también es clave almacenarlos de forma adecuada, ya que mal ubicados corremos el riesgo de que se estropeen más rápidamente o incluso que se contaminen por el contacto de otros productos. Según la OCU, algunas reglas básicas que debemos seguir a la hora de colocar la cesta de la compra en el frigorífico son:

  • No llenes en exceso la nevera, pues puede recargarse y dificultar su correcto funcionamiento.
  • No acumules los alimentos en una única zona del frigorífico.
  • Es importante dejar que el aire circule entre los diferentes productos para facilitar su refrigeración.
  • Guarda la comida bien tapada para evitar que los alimentos se toquen entre sí.
  • Los alimentos crudos no deben tocar a los preparados, ya que los jugos de las carnes o pescados pueden contaminar a otros productos.
  • No es aconsejable guardar frutas y verduras en bolsas herméticas, pues al respirar producen condensación de humedad que puede acelerar su proceso de descomposición.
  • Los envases originales de los productos sirven para su conservación en la nevera, excepto las latas abiertas, cuyo contenido es aconsejable almacenarlo en otros recipientes como un táper cerrado o un plato tapado con film transparente.
  • Envolver o tapar los alimentos con papel transparente especialmente diseñado para el frigorífico permite que los productos no pierdan sabor ni su textura original.
  • No hay que meter en la nevera productos calientes o recién cocinados, ya que esto provoca un aumento de la temperatura interior del frigorífico, lo que puede alterar la conservación de otros alimentos. Además, el cambio brusco de grados es muy desaconsejable para mantener la calidad del producto.
  • Los nuevos productos adquiridos en la compra deben ubicarse detrás de los que ya llevan más tiempo en la nevera, ya que así nos aseguramos de que consumimos los productos más antiguos antes que los recién comprados.

Actualizado: 21 de Septiembre de 2017

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