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Dieta y nutrición
Cómo comprar marisco
En fechas navideñas, langostinos, almejas y bogavantes están de moda en nuestras mesas. Te mostramos cómo ahorrar al comprar marisco y cómo elegir las mejores piezas en función del plato que cocines.
Escrito por Adriana Hernández, Periodista experta en nutrición y vida sana

La compra perfecta de marisco

Si te has decidido a salir a comprar marisco para llevarlo a tu mesa, te damos las claves de en qué aspectos debes fijarte para acertar en tu elección y que no den gato por liebre (o gamba por langostino). Ante todo adquire el marisco en un establecimiento de confianza, no te dejes llevar por ofertas de última hora. Fíjate que cumpla con ciertas normas de higiene y no lo compres si huele mal o tiene un color raro.

Los crustáceos

Son las especies que mejor aguantan fuera del agua (langosta, bogavante, centollo, buey de mar y cangrejos) deben tener un olor agradable, a mar, pero que este sea suave, si ves que el olor es penetrante o parecido al amoniaco, deséchalo. Físicamente tienen que estar intactos, es decir, que no les falten patas, que la cabeza y el cuerpo estén unidos, que no tengan desperfectos. Si están vivos deben mover sus patas y doblar su cola, si ves que está estirada seguramente esté muerto. Los ojos tienen que ser negros y brillantes. La carne debe ser de color blanco rosado y tirando a dura, rechaza los que tengan tonalidades negruzcas o verde-amarillentas. Cuando se compran refrigerados, la cabeza tiene que ser translúcida, tener el caparazón suave.

Los moluscos-bivalvos

Los mejillones, chirlas, almejas, berberechos y ostras deben tener las valvas o conchas bien cerradas, si están un poco abiertas deben cerrarse con tan sólo tocarlas. Compra preferiblemente los que se vendan en redes, con un etiquetado que certifique su paso por la depuradora. Mejor si están en frío, con un poco de hielo. Nunca en agua encharcada, ya que si se hubiesen abierto podrían estarían contaminados. Que los moluscos estén cerrados y pesen mucho es una buena señal: significa que están vivos y probablemente llenos con agua de mar.

Los cefalópodos

Tienen un color blanco nacarado, son húmedos, resbaladizos y su consistencia es firme. Su piel externa esta bien adherida a la carne. Algunos ejemplos son el calamar, el pulpo, la pota, la sepia o chocos.

Actualizado: 24 de Agosto de 2017

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