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Asocian una bacteria con el aumento de las flatulencias

Los gases, un trastorno digestivo que provoca distensión abdominal y dolor, son más irritantes y molestos si la microbiota intestinal contiene una bacteria, la Bilophila wadsworthia, que produce gas sulfhídrico.
Asocian una bacteria con el aumento de las flatulencias

Problema de flatulencias

01 de Julio de 2013

Los gases son un trastorno digestivo que provoca distensión abdominal y otras molestias, y que se asocia tradicionalmente con el tipo de dieta, ya que la ingesta de ciertos alimentos considerados flatulentos aumenta la intensidad del problema. Ahora, un estudio realizado en el hospital Vall d’Hebron de Barcelona, ha comprobado que la presencia de una bacteria –la Bilophila wadsworthia– en la microbiota intestinal, hace que los gases sean más irritantes e incrementa la sensibilidad a los mismos.

Para llevar a cabo la investigación, se establecieron dos grupos de análisis y se evaluaron sus hábitos dietéticos, aunque uno de los grupos sufría problemas de flatulencias y el otro no. Durante el estudio, todos los participantes tomaron una dieta rica en alimentos flatulentos, lo que incrementó las molestias abdominales en ambos grupos, aunque se observó que la microbiota presente en las heces de los pacientes que se quejaban era distinta a la de los que no presentaban molestias.

Si la microbiota intestinal contiene la bacteria Bilophila wadsworthia, que produce gas sulfhídrico, los pacientes sufren muchos más síntomas debidos a la dieta flatulenta, que en ausencia de la bacteria

Los investigadores comprobaron que cuando la microbiota contenía la bacteria Bilophila wadsworthia, que produce gas sulfhídrico y está directamente relacionada con la inflamación intestinal, los pacientes sufrían muchos más síntomas de gases debidos a la dieta, que en ausencia de la bacteria.

El gas sulfhídrico que produce la bacteria –cuya presencia en la biota aumenta dependiendo del tipo de alimento consumido– es irritante, e incrementa la sensibilidad intestinal y, según los autores del trabajo, esto demuestra que no es la cantidad de gas lo que provoca las molestias a los pacientes, sino la composición de dicho gas.

Así, en el caso de las personas en las que no se encontró la bacteria, aunque también desarrollaron gases a consecuencia de la alimentación que seguían, al tratarse de hidrógeno, metano, y otros gases no irritantes, no les causaban síntomas.

 

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