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Ejercicio y deporte

Ejercicio en lactantes
A partir de los tres meses ya se pueden practicar unos sencillos ejercicios con el bebé, que estimularán su interés por el entorno y le ayudarán a adquirir destreza para gatear, manipular objetos...

Ejemplos de ejercicios para lactantes

A continuación, te presentamos unos sencillos ejercicios para lactantes con los que podrás estimular a tu bebé:

Desarrollo de las manos

Es muy importante y le permitirá más adelante agarrar objetos con precisión. Con el bebé acostado boca arriba, sujetar su muñeca con una mano y apoyar el pulgar en la base de su palma. Sujetar sus deditos con la otra mano y acariciarlos mientras se masajea la palma con el pulgar. El bebé abrirá y moverá la mano en respuesta a los estímulos.

Musculatura de la zona superior

Colocar al bebé tumbado boca arriba y mover sus brazos, lentamente, de diferentes maneras: los dos arriba, los dos abajo, uno arriba y otro abajo, ponerlos en cruz, llevarlos al centro. Con estos movimientos se consigue reforzar los músculos de sus brazos, antebrazos y pectorales, así como mejorar la movilidad de la articulación del hombro.

Musculatura de la zona inferior

También tumbado boca arriba, coger los pies del bebé y realizar movimientos de flexión y extensión de sus piernas de forma alterna. Estos ejercicios contribuyen al desarrollo de la musculatura del bebé de cintura para abajo. Después se puede cambiar y hacer la flexión y extensión con ambas piernas a la vez. Hay que tener cuidado por si el bebé pone rígidas las piernas en mitad del ejercicio, y no forzarle.

Cuello, espalda y hombros

El bebé debe estar tumbado boca abajo en esta ocasión, con las piernas extendidas y los brazos situados a los lados del cuerpo. Se llevan los brazos del bebé hacia delante, con las palmas de las manos enfrentadas. El bebé extenderá el cuello hacia arriba espontáneamente, tonificando así el cuello, la espalda y los hombros.

Aprender a levantarse

A partir de los cuatro meses se puede practicar un ejercicio para que el bebé aprenda a incorporarse. Tumbado boca arriba, se le sujetan los pies con una mano y se cogen sus manitas con la otra. Hay que incorporarle entonces tirando suavemente de sus manos (él colaborará tirando hacia arriba con los brazos). Justo antes de alcanzar la posición vertical, el bebé extenderá las piernas.

El gateo

Hay dos ejercicios que pueden preparar al bebé para el gateo. Uno específico consiste en poner al niño boca arriba y mantener una de sus piernas flexionada y el brazo contrario extendido. Al mismo tiempo que se baja el brazo hasta situarlo junto al torso se extiende la pierna por completo. Esto se realiza varias veces con cada lado. En el otro ejercicio el adulto eleva al bebé por encima de su cabeza (sujetándolo bien por la zona situada entre la cintura y las axilas). El bebé tratará de mantener la posición horizontal, y de esta manera se estimula la musculatura del cuello, la lumbar y la dorsal.

Para los pies

También hay que ejercitar los pies para que el bebé esté preparado cuando pueda levantarse y empezar a caminar. Boca arriba, sujetándole la pierna, se acaricia con un dedo la zona del pie comprendida entre la planta y los deditos. El bebé los flexionará con fuerza ante el contacto, mientras extiende el tobillo como si quisiera apresar el dedo con su pie. También flexionará el pie de forma automática si se le acaricia el dorso del pie.

 
Actualizado: 29/10/2014

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