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Ejercicio y deporte

Osteoporosis y ejercicio
La osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos haciéndolos susceptibles de fracturas, afecta a tres millones de españoles. Te recomendamos las posturas y ejercicios más aconsejables si la padeces.

Actividad física recomendada en la osteoporosis

Las personas con osteoporosis presentan un nivel de masa ósea reducida que sigue en disminución paulatinamente, provocando la debilidad del hueso, convirtiéndolo en frágil y susceptible a las fracturas. Cuando estas personas realizan una actividad física con frecuencia, acompañado de otros tratamientos (hormonales, con medicamentos, etcétera) se comprueba que se reduce la pérdida de masa ósea, y mejora a nivel neuromuscular la coordinación, el equilibrio y los reflejos ante el riesgo de caídas.

Estas personas tienen una condición física por debajo de la media, debido a la disminución de movilidad, por ello es aconsejable un buen programa de ejercicio físico, con intensidad baja , al menos al comienzo.

El programa aconsejable debe incluir actividades aeróbicas como nadar, caminar, montar en bicicleta, y de fuerza, teniendo muy en cuenta siempre las condiciones de cada persona.

Hay que tener en cuenta realizar ejercicios que hagan trabajar el mayor número de zonas del cuerpo, para evitar que sólo se trabaje una parte del cuerpo. Hay que destacar los músculos extensores.

Hay que tener máximo cuidado con las personas que tengan muy establecida la enfermedad, para evitar la flexión anterior de la columna (agacharse).

Igualmente a las personas que hayan sufrido múltiples fracturas o pérdidas muy severas del hueso se les aconsejan ejercicios como la natación, caminar por el agua o ejercicios en una silla, mejorando la fuerza muscular y el equilibrio.

Ejercicios recomendados en la osteoporosis

Algunos de los ejercicios recomendados por la Asociación Española contra la Osteoporosis son:

Ejercicios de pie

  • Apoyándose en el respaldo de una silla, flexionar parcialmente las rodillas, manteniendo la espalda recta. Subir y bajar lentamente.
  • Frente a la pared con las rodillas ligeramente flexionadas, empujar con las manos manteniendo la espalda recta.

Ejercicios sentado

  • Con las manos en la nuca, inspirar profundamente mientras se llevan, con suavidad, los codos hacia atrás. Espirar mientras se vuelve a la posición inicial.
  • Igual que el anterior, pero con los codos a la altura de la cintura.

Ejercicios tumbados boca arriba

  • Estirar un brazo hacia atrás y presionar sobre el plano del suelo. Hacerlo con el otro alternativamente.
  • Sobre una superficie firme y partiendo siempre de que toda la columna (cervical, dorsal y lumbar) esté apoyada en ella.
  • Extender y flexionar las piernas alternativamente, sin despegar las lumbares del suelo.

Es conveniente realizar una valoración previa, bajo la supervisión del médico para que aconseje la frecuencia y el tipo e intensidad de la actividad física, ya que debe ajustarse a la necesidad de cada individuo en función del grado de la enfermedad.

 
Actualizado: 06/06/2014

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Entrevista

Dr. Isidre Mas

Especialista en medicina deportiva

"Algunas de las enfermedades implicadas en la muerte súbita no tienen una presencia continua, por lo que es difícil encontrarlas, por ejemplo, con un solo electrocardiograma"

 

6.000 pasos diarios de caminata reducen el riesgo de artrosis

Caminar como mínimo seis mil pasos al día ayuda a evitar desarrollar problemas de movilidad o dificultades para realizar actividades como subir escaleras, tanto si se tiene riesgo de artrosis de rodilla como si no.

Fuente: 'Arthritis Care & Research'

 

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