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Ejercicio y deporte

Factores de riesgo de lesiones
Aunque muchas se producen por accidentes esporádicos, hay que tener en cuenta que hay varios factores que predisponen a las lesiones musculares, tendinosas y óseas. Conocerlos es el primer paso para prevenirlas

Causas de lesión propias del deportista

Algunas causas de lesiones vienen provocadas por factores de riesgo relacionados con el propio deportista:

Valoración médico deportiva

En este punto se debe de valorar el estado de salud de la persona y la condición física que posee.

El estado de salud se valora mediante una anamnesis (estudio de los antecedentes), exámenes clínicos y de laboratorio.

La evaluación de la condición física consiste en valorar el metabolismo del individuo, la velocidad, la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio, la coordinación, la personalidad, la motivación, etc.

La flexibilidad articular es la combinación de la movilidad articular, la fuerza, la coordinación y la apreciación de la posición y el equilibrio.

No es igual en todas las articulaciones, se va perdiendo con la edad y suele destacar en mujeres. Es importante desarrollarla para mejorar el rendimiento y evitar lesiones.

Los ejercicios de flexibilidad suelen estar incluidos en la fase de calentamiento, en la de enfriamiento y, sobre todo, en períodos de entrenamiento intensivo.

Entrenamiento

  • Calentamiento.
  • Entrenamiento físico general.
  • Entrenamiento específico y de la técnica.
  • Entrenamiento de prevención y rehabilitación.

El calentamiento está pensado para preparar al organismo a la actividad física. Cumple las funciones de evitar lesiones y mejorar el rendimiento deportivo.

Permite una mejor precisión en la ejecución y optimiza la coordinación.

En reposo, el flujo de la sangre dirigida a los músculos es bajo pero, con la actividad, el flujo sanguíneo aumenta a medida que los vasos se van abriendo, preparando a los músculos para el ejercicio que se va a realizar.

Es preciso realizar ejercicios de estiramiento de los distintos grupos musculares.

El entrenamiento es el proceso que practicado de forma regular y progresiva conduce a la denominada “forma física”.

El ejercicio regular preserva la fortaleza del tejido conjuntivo y retrasa la degeneración propia del paso de los años.

La inactividad hace más rígidos a los tendones y a los ligamentos, por lo que se pueden lesionar con más facilidad.

Hábitos higiénico-dietéticos

Una alimentación adecuada, con el aporte suficiente de los nutrientes esenciales, acorde siempre a la edad, al sexo, al tipo y duración de la actividad, retrasa la aparición de fatiga, al mismo tiempo que permite un buen desarrollo del ejercicio físico.

Los alimentos se clasifican en:

La deshidratación afecta a la salud y al rendimiento físico. La necesidad de agua es de 1500-2500 ml/día para un individuo que no realiza ejercicio físico y en un clima templado. Por tanto, si se realiza una actividad física regular, la necesidad aumenta en función de la duración e intensidad de la misma.

El deportista en los días calurosos debe tratar de mantenerse bien hidratado antes, durante y después de la actividad física.

Para asegurar una buena hidratación:

  • Beber 500 ml dos horas antes de la actividad.
  • Beber 125-250 ml cada 15 minutos durante la actividad.
  • Beber 750 ml por cada 500 gr de pérdida de peso.

Evaluación médica periódica

Hay que realizar una vigilancia continua, evaluando el estado de salud y la condición física. Aprenda más sobre reconocimientos médicos deportivos.

Preparación psicológica

Se tratan temas como la relación que existe con el entrenador, el control de la tensión mental, la unidad del grupo y la concentración.

 

Temas en este artículo

Actualizado: 31/08/2012

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Entrevista

Dr. Isidre Mas

Especialista en medicina deportiva

"Algunas de las enfermedades implicadas en la muerte súbita no tienen una presencia continua, por lo que es difícil encontrarlas, por ejemplo, con un solo electrocardiograma"

 

6.000 pasos diarios de caminata reducen el riesgo de artrosis

Caminar como mínimo seis mil pasos al día ayuda a evitar desarrollar problemas de movilidad o dificultades para realizar actividades como subir escaleras, tanto si se tiene riesgo de artrosis de rodilla como si no.

Fuente: 'Arthritis Care & Research'

 

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