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Ejercicio y deporte
Zapatillas de running
El proceso de elegir unas zapatillas de running perfectas para tus pies puede ser complicado, pero siguiendo las pautas de nuestro experto podréis acotar mucho la búsqueda y reducirla a unos pocos modelos.
Escrito por Jonatan Simon, Atleta y probador de calzado deportivo

Claves para comprar unas zapatillas de running

Claves para comprar unas zapatillas de running

El pie, el drop, la anchura o la ventilación son algunas características en las que fijarse al comprar unas zapatillas de running.

Si antes nos hemos detenido en los aspectos del corredor que podían influir en la elección de unas zapatillas de running u otras, ahora comentaremos las características de la zapatilla en las que deberemos fijarnos para hacer una compra inteligente:

Perfil

El perfil de una zapatilla es la distancia que existe entre el suelo y la planta del pie, la mayor parte de esa distancia la cubre la mediasuela y una pequeña parte lo hacen los materiales de la suela.

Una distancia normal en unas zapatillas de entrenamiento suele ser de 30 mm en el talón y 20 mm en el antepie, lo que hace un perfil medio de 25 mm de altura. Esto es lo que nos vamos a encontrar en la mayoría de modelos del mercado, cuanto más alto sea el talón más indicada será esa zapatilla para gente de más peso, cuanto más baja sea la altura del talón más apta para gente más ligera.

La puntera es algo diferente, lo normal en unas zapatillas de running de entrenamiento es estar entre 16 mm y 22 mm. Al igual que en el talón, a mayor perfil más apta para corredores de más peso. La diferencia es que a veces buscamos una zapatilla que lo tenga todo, sobre todo la gente que se inicia y solo quiere un par de zapatillas, los amateurs pueden optar por algún modelo con unos 16-18 mm de altura en antepié, esto le aportará un plus de pegada y rapidez a la zapatilla al ser más baja, sobre todo para los corredores que no necesitan tanta amortiguación delantera o el exceso de este tipo de amortiguación les produce molestias como recalentamiento, quemazón en la planta, sensaciones de pie dormido…

Drop

El drop es la diferencia de altura entre el talón y el antepié, acabo de decir que lo normal es 30 mm en el talón y 20 mm en el antepié, eso haría una diferencia de 10 mm de drop. Actualmente la tendencia es la de reducir el drop un poco, históricamente el drop normal eran 12 mm, y ahora 10 mm, pero existen multitud de modelos con drops de entre 0 mm y 8 mm.

Cuanto más bajo sea el drop, más adaptación y técnica necesita el corredor, los drops bajos son muy exigentes con la cadena de músculos posteriores de la pierna (soleo, gemelo…) y pueden producir sobrecargas, por eso el minimalismo (bajo perfil y bajo drop) requiere una larga adaptación.

Si hemos utilizado siempre drops normales como pueden ser 12 o 10 mm, lo mejor es mantenerse en este tipo de drop o ir bajando poco a poco progresivamente para no lesionarnos, el cuerpo se irá adaptando mientras adquirimos la técnica necesaria.

La técnica es la mejor de las maneras que existen de evitar lesiones, no es el minimalismo, sino la técnica, una técnica eficiente es igual de buena para evitar lesiones llevemos una zapatilla de 20 mm de perfil o de 5 mm de perfil, si la técnica es buena y el drop de la zapatilla es bajo, las lesiones se reducirán mucho porque el cuerpo estará más preparado muscularmente y porque el impacto que recibe al correr será menor.

Anchura y ajuste

Comprar zapatilla de running

Es muy importante elegir una zapatilla de running que se adapte bien a nuestro pie, es una parte muy importante del éxito de la elección. Dentro del ajuste, tenemos que saber si necesitamos una zapatilla ancha o estrecha y en que partes necesitamos que sea así, muchas marcas venden zapatillas con tallaje de anchura, al igual que existe el tallaje a lo largo (43, 44, 45…) existe el tallaje a lo ancho, la anchura normal que vemos en la gran mayoría de zapatillas sería una talla D (B en mujeres), luego tendríamos la talla ancha que sería 2E (D en mujeres) y la extra ancha que sería 4E (2E en mujeres), diferenciándose en 5mm entre ellas.

Siempre deberemos dejar el ancho de un dedo de la mano entre nuestro dedo del pie más adelantado y la puntera de la zapatilla, a pesar de que a los que no están acostumbrados les pueda parecer que le quedan grandes, es muy recomendable hacerlo, pues el pie al correr se hincha al recibir más sangre y crece y hay que darle margen para evitar que se produzcan rozaduras, callos y uñas negras.

El ajuste del talón y de la zona media del pie es fundamental, no podemos elegir zapatillas que nos resulten molestas por falta de espacio, ni que nos rocen alrededor del tobillo o en el Aquiles, pero tampoco podemos elegir unas que nos queden sueltas pues eso aumentaría mucho las probabilidades de rozaduras.

En la puntera o antepié la cosa es diferente, es preferible elegir un modelo ligeramente amplio donde si bien el pie no debe bailar dentro de la zapatilla, sí debe tener suficiente espacio para que los dedos se expandan al apoyar esa zona, especialmente si estamos con zapatillas de drops bajos.

Roturas y ventilación

La ventilación del pie es importante, tenemos que tener el pie fresco lo máximo posible, utilizar calcetines adecuados a la práctica del running.

Si somos corredores de rodajes largos, largas competiciones como el maratón debemos prestarle atención a este punto, el pie necesita transpirar y también tiene que refrigerarse con la entrada de aire dentro de la zapatilla, por eso no corremos con zapatillas de pie como antaño.

Hay que elegir una zapatilla de running que dándonos el ajuste adecuado sea capaz de ofrecer una buena ventilación, la malla abierta o la gran cantidad de malla expuesta son síntomas de que esa zapatilla va a funcionar bien en este aspecto, pero hay un punto adyacente que hay que tener en cuenta y es la consistencia de la malla.

Muchos corredores tienden a romper las zapatillas por la malla, ya sea por uso inadecuado (las zapatillas de running deberían ser solo para correr, no para caminar ni hacer otras actividades) o por características de su pie, ya sea por morfología o por la forma que adopta al correr, tenemos que identificar donde rompemos la zapatilla e intentar buscar modelos más reforzados en esa zona concreta si queremos que nos dure una buena temporada.

Corrección y soporte

Pronador supinador running

Una de las partes importantes de la elección es la pisada que poseamos, especialmente los pronadores y algunos neutros.

Pronadores hay de muchos tipos, con arcos altos, bajos o planos, ya hemos dicho que debe buscar cada uno con respecto a la altura del arco, pero ahora tienen que saber cuánta corrección necesitan para su pisada.

Siempre hay que adquirir zapatillas con una corrección adecuada o ligeramente inferior a lo que nuestra pronación requiera, nunca más corrección, siempre es mucho mejor tirar por lo bajo, pues algo de pronación no es nada malo, es malo el exceso de pronación o el exceso de corrección.

Si somos pronadores leves, podremos utilizar zapatillas neutras o con un poquito de corrección, ya sea en forma de doble densidad o por que tengan una pieza de plástico para rigidizar la parte interna de la zapatilla.

Pronadores medios optarán por modelos de pronación leve o de pronación media y así sucesivamente con pronadores fuertes y severos.

Si alguien experto nos ha mirado la pisada corriendo sabrá decirnos donde necesitamos la corrección, en el talón, en el arco o incluso en la parte delantera, hay modelos de zapatillas para pronadores que cubren todo el espectro de pronación, así pues si solo necesitamos corrección trasera hay marcas como Mizuno, Kswiss o Nike que suelen ofrecerlo, otras como Brooks o Saucony corrigen tanto en talón como en el arco, mientras que Asics tiene incluso algunos modelos que dan soporte en la parte delantera.

Los corredores neutros en muchas ocasiones, sobre todo cuando tienen un peso más alto, de 85kg para arriba o cuando corren con cansancio por acumulación de km  suelen tender a pronar levemente, muchos de ellos incluso lo notan o experimentan ligeras molestias al final del entrenamiento (lateral de las rodillas, molestias en el tibial…), este tipo de dolencias pueden requerir algo de soporte, por ello a muchos corredores que resultan ser neutros en un estudio de pisada se les recomienda algo de soporte extra y como no, las marcas también ofrecen zapatillas que dan solución a esto, Adidas y Nike son las más prolíferas en este aspecto.

El consejo

Siempre recomiendo acudir a una tienda especializada donde sepamos que nos van a recomendar conscientemente, basándose en nuestras características, que previamente hemos recopilado, y la investigación que hemos hecho, si en casa hemos eliminado algún modelo concreto por que sea para mayor peso, porque no sea para nuestro arco o no tenga el drop que queramos y el vendedor nos lo presenta como alternativa, se le informa de por qué lo hemos descartado para que sepa que es lo que buscamos, pues siempre nos puede presentar alguna alternativa que hayamos pasado por alto y pueda funcionarnos bien, al fin y al cabo la zapatilla es fundamental y es preferible dejarse 20€ más en un modelo que no está de oferta o que nos hemos probado, que dejarse 90€ en un fisioterapeuta.

Actualizado: 8 de Septiembre de 2017

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