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Ejercicio y deporte
Cómo elegir la bicicleta perfecta
Si practicas ciclismo, de manera deportiva o recreativa, elegir la bicicleta más apropiada para tus características determinará la calidad y la comodidad del ejercicio. Estos consejos te ayudarán a acertar en su compra.
Escrito por L. García, Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio

Consejos para comprar la bicicleta perfecta

A la hora de comprar una bicicleta, sobre todo si somos neófitos, podemos perdernos entre un sinfín de detalles técnicos, marchas, materiales o complementos. Aunque siempre conviene consultar con un especialista, para no marearte con tecnicismo, y para que la elección te resulte más sencilla, te guiamos en el proceso indicándote los aspectos básicos de la bici que tendrás que observar, analizar y escoger conforme a tus necesidades para acertar en la compra de la bicicleta perfecta para ti:

El sillín

Uno de los primeros detalles a los que todos prestamos atención al comprar una bicicleta es el sillín, puesto que aparentemente es incómodo por su estrechez. Esta característica tan singular favorece el pedaleo, ya que de este modo no dificulta el movimiento de las piernas, lo que sí ocurriría si fuese más ancho.

Los sillines de las bicicletas pueden llegar a provocar al principio callos o ampollas, pero la probabilidad de que aparezcan se reduce en gran medida con un buen culotte de ciclista acolchado.

Existe la posibilidad de que el ciclismo provoque prostatitis, pero sólo en casos muy extremos, en los que la sensación de adormecimiento de la zona perianal se mantenga como una constante habitual durante muchas horas y días, sin acudir a un médico; estos problemas se pueden evitar simplemente pedaleando “de pie” en la bicicleta de vez en cuando, para volver a la situación inicial.

El cuadro y las marchas de la bicicleta

Otra duda habitual es elegir el material del cuadro. Antes se elaboraban de acero, más resistentes a los golpes, pero tienen el hándicap de hacer que las bicicletas sean más pesadas, tanto para transportarlas, como para moverlas pedaleando (unos 13 kilos).

Actualmente, se apuesta mucho por el aluminio, que es más ligero y cómodo que el acero, por lo que se está imponiendo en el mercado, ya que tampoco es fácil que se rompa un cuadro de este material en una caída (unos 9 kilos por bici). También se construye en otros materiales como fibra de carbono, que está más destinado a los profesionales. Si lo que se busca es una bicicleta urbana de paseo, un material u otro no suponen una diferencia, pero sí para las de carretera o mountain bikes.

Para los que nunca han utilizado una bicicleta con marchas para los cambios, esta característica puede llegar a suponer un dolor de cabeza. La mayoría de las bicicletas viene de serie con entre 18 y 33 marchas, que son suficientes para la mayoría de los ciclistas, puesto que permiten una cadencia de pedaleo buena para las cuestas. Cuantas más marchas, más opciones, pero generalmente no hacen falta muchas de ellas, ya que dentro de los cambios los hay internos (poco habituales), que permiten cambiar de marcha en parado, y los cambios externos, que exigen que se accionen durante el pedaleo.

El manillar de la bicicleta

Partes de la bibicleta

A la hora de seguir avanzando en la bicicleta perfecta para cada persona otra de las características que visualmente llaman más la atención es el manillar por lo diferentes que son. Lo habitual es encontrarse con:

  • Manillares planos, que son los que otorgan una posición más erguida, por lo que resulta más cómodo y sufre menos la espalda. Están preparados más para rutas y paseos largos, en los que no se busca específicamente la velocidad, y sí disfrutar del entorno.
  • Manillares de competición, que dan la posibilidad de tener varias posiciones para dar descanso muscular al cuerpo en largas sesiones.
  • Manillares de triatlón, que tienen una prolongación que hace que la postura sea más baja y aerodinámica, perfecta para altas velocidades en distancias cortas o medias.

Ruedas de la bicicleta

Por último, otra duda habitual a la hora de comprar una bicicleta son las ruedas. Existen de varios tamaños, y hay que saber cuáles son las más oportunas para lo que se va a rodar:

  • Para trayectos cortos es mejor que las ruedas sean pequeñas, porque soportan mejor los cambios de velocidad propios de los entornos urbanos, y son menos pesadas y más fáciles de mover.
  • Las ruedas más grandes están indicadas para rutas largas, porque se puede conseguir más velocidad, y mantenerla con menos esfuerzo.
  • En lo que se refiere a la cubierta depende de la superficie por la que se vaya a circular:
  • Si lo que se necesita es agarre para senderos campestres, lo mejor son las ruedas anchas con surcos profundos; la velocidad es menor, pero la seguridad es mayor.
  • En cambio, para el asfalto son más adecuadas las ruedas estrechas y prácticamente lisas, que proporcionan más deslizamiento, gracias a lo que se consigue mayor velocidad.
  • Finalmente, están las mixtas, la rueda perfecta para las urbanas y las híbridas.

Complementos opcionales

Más allá de la bicicleta hay que tener en cuenta algunos detalles como son asegurarse de que tenga (o comprar), al menos, una sujeción para el botellín de agua, y luces si se piensa circular de noche, para asegurarnos de ser vistos por los coches.

Aunque no sea propiamente la bicicleta, es importante comprar un casco que proteja la cabeza en caso de posibles caídas. No sólo se evitarán rasponazos o pequeños traumatismos, sino grandes lesiones cerebrales, o incluso la muerte en un choque o una mala caída.

Actualizado: 8 de Septiembre de 2017

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Escrito por:

L. García

Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio
L. García

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Salud en cifras

20%
se reduce el riesgo de estrés si te desplazas en bicicleta a trabajar o a estudiar
'Fuente: 'l Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)''

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