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Ejercicio y deporte
Monta tu propio gimnasio en casa
Si te falta tiempo o dinero para ir al gym, se acabaron las excusas para no hacer ejercicio. Aquí encontrarás todo lo que necesitas para entrenarte en casa y a bajo coste montando tu propio gimnasio casero.
Escrito por Laura Saiz, Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar

Haz un gimnasio low-cost en tu casa

Si nuestro problema para no ponernos en forma en casa es una combinación de falta de tiempo y de dinero, ya no hay excusa para no hacer ejercicio sin salir de casa y sin rascarnos el bolsillo. A nuestro alrededor hay diferentes objetos que pueden servirnos como sustitutos de ciertos aparatos de gimnasio. Esto es todo lo que necesitas para hacerte un gimnasio low cost casero:

¿Hemos ido hoy al supermercado? ¡Estupendo! Hemos hecho ejercicio cargando con las bolsas de la compra y, si hemos ido andando, el trabajo físico es mucho mayor, pero nuestro plan de entrenamiento no acaba aquí. Coge dos paquetes de garbanzos, arroz o lo que sea y utilízalos a modo de mancuernas para trabajar brazos, pecho y hasta cintura. Pero si levantar dos kilos es demasiado poco para ti puedes optar por las garrafas grandes de agua o de aceite (de 5 a 8 kg) o cajas de varios litros de leche (de 6 a 12 kg) y el esfuerzo será mucho mayor.

Si quieres hacer abdominales u otros ejercicios de suelo, hacerlos en la cama no es una buena idea porque esa superficie es demasiado mullida para este fin. A falta de una esterilla, puedes hacer tu tabla encima de una alfombra y, si la superficie está demasiado dura, puedes poner encima un par de toallas que acolcharán un poco más el terreno. Si ves que tu colchoneta casera se mueve cuando hacer ejercicio sobre ella, pon cuatro pesos en las esquinas para fijarla al suelo.

Otra forma de trabajar los abdominales, en este caso los oblicuos, es gracias a un palo de una escoba o fregona, con el que podrás trabajar tu cuerpo como si estuvieras en el gimnasio con la barra habitual que se usa para el entrenamiento de torsiones de cintura.

Para trabajar las piernas podemos hacer sentadillas simplemente agarrándonos en una silla mientras que vamos doblando lentamente las rodillas manteniendo la espalda estirada, así como podemos utilizar la misma silla para trabajar los tríceps, por ejemplo.

Más firmeza encontrarás en la encimera de la cocina que puede convertirse en un apoyo perfecto para hacer ejercicios tanto de brazos como de piernas y glúteos, levantando, por ejemplo, una pierna hacia atrás como si estuviéramos utilizando una barra de ballet.

Igualmente, una simple toalla puede ser la sustituta perfecta para las bandas elásticas. Con ella podrás trabajar tanto el tren superior como el inferior.

También es posible hacer ejercicio aeróbico en casa sin gastarnos dinero extra. ¿Te gusta bailar? Simplemente pon una música con un ritmo movido en tu reproductor y empieza a mover las caderas para quemar calorías. Además, hay ciertos programas de televisión gratuitos e infinidad de videos en Internet con programas completos de ejercicio para aprender los pasos y movimientos básicos.

Un libro bastante grueso, por ejemplo el de una vieja enciclopedia, también puede servir como un step casero. Eso sí, asegúrate antes de ponerte a hacer ejercicio con él que es lo suficientemente estable para no dar un traspié y acabar en el suelo. Quizá necesites rodearlo con cinta aislante para que no resbale con las hojas de papel cada vez que pones un pie encima.

Y cómo no, siempre podemos olvidarnos del ascensor y subir y bajar las escaleras del edificio andando.

Actualizado: 22 de Noviembre de 2016

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Escrito por:

Laura Saiz

Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar
Laura Saiz

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Salud en cifras

20%
se reduce el riesgo de estrés si te desplazas en bicicleta a trabajar o a estudiar
'Fuente: 'l Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)''

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