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Ejercicio y deporte
Zapatillas de trail running, claves para su compra
El terreno, el clima, la distancia o tu propio cuerpo son factores claves a tener en cuenta a la hora de escoger las zapatillas de trail running perfectas para entrenar o competir. Te echamos una mano en la elección.
Escrito por Jonatan Simon, Atleta y probador de calzado deportivo

La distancia y el ajuste, decisivos al comprar zapatillas de trail running

A la hora de decantarnos por una u otra zapatilla de trail running, no es lo mismo correr un trail de 21 km que de 330 km, eso creo que es algo obvio, pero tampoco es lo mismo correr 40 km que 90 km, incluso en distancias similares un trail sin desnivel por pista es muy diferente a un trail con mucho desnivel y rocoso, los esfuerzos son diferentes y el cuerpo también tiene diferentes exigencias y respuestas a estas exigencias.

Por lo general, si nos basamos en la distancia, cuanto más corto sea el trail, más podremos arriesgar. Con esto me refiero a que si por lo general utilizas una zapatilla polivalente tipo Cascadia para entrenar y hacer trails de más de 40 km, podremos utilizar un modelo más ligero, flexible y rápido, para pruebas de media maratón o de kilómetro vertical, de hecho es recomendable si queremos hacer un buen papel o exigirnos un ritmo alto.

La distancia en la elección de un modelo para trail running es importante porque el cuerpo cambia según esta distancia, la técnica oscila muchísimo entre los primeros kilómetros y los últimos en un trail, incluso si tenemos problemas estomacales o cogemos frío, la técnica y el cuerpo se resienten mucho y la zapatilla que parecía ideal al principio puede no serlo en los momentos en los que perdemos la técnica de carrera. Hay que ser algo conservador en trails largos (más de 50 km) a la hora de elegir calzado, podemos pesar 75 kgs y ser ágiles y creer que unas zapatillas ligeras nos pueden servir, pero en la parte final de la carrera, con cansancio y el pie hinchado o con molestias, esa zapatilla se nos va a quedar corta en el peor momento, incluso creándonos más incomodidades y dolores.

La elección final, una cuestión de ajuste

El pie se hincha entre un 7% y un 12% en carreras de montaña, es algo a tener en cuenta especialmente en carreras largas, piensa que apretar una zapatilla mucho en la salida va a hacer que a mitad de carrera tengamos que pararnos para volver a atarlas o vamos a sufrir de continuas rozaduras. Tanto es así que hay modelos como las New Balance 1210 por ejemplo, que al ponérselas en la tienda se notan demasiado amplias, pero tras 70 km con ellas en una carrera de repente ajustan perfectamente. Y es que muchos modelos están diseñados con esta característica en mente, por lo que cuando probéis una zapatilla de trail en la tienda el ajuste debe ser algo más relajado que en una zapatilla de running normal.

También hay que saber elegir la talla adecuada de cada uno, tanto en ancho como en largo. Muchas marcas ofrecen modelos con tallas extra de ancho, la talla normal de hombre en ancho sería la D, luego existe la 2E que es 10 mm más ancha y la 4E que es unos 18 mm más amplia que la D estándar; también existe la talla B de ancho que es más estrecha que la D y que sería la talla estándar de calzado femenino, esto es importante, ya que hay muchos corredores con pie pequeño que valoran comprar calzado femenino y deben saber que todo el calzado femenino de correr es más estrecho que el masculino, y viceversa.

No solo el tallaje de ancho es importante, el largo también, en nuestro país existe una mala creencia muy extendida y es que el pie debe llegar hasta la puntera, por mucho que nuestras madres nos lo hayan dicho durante años, esto no es así, cuando compras unas zapatillas para correr y especialmente en trail por sus largas distancias, hay que dejar espacio libre en la puntera, tiene que sobrar, al menos, el ancho de un dedo de la mano entre tu dedo del pie más adelantado y la puntera de la zapatilla. Personalmente yo dejo el ancho del dedo gordo, pues me gusta tener espacio. También puntualizar que mucha gente mete el pie hasta el fondo y utiliza la técnica de meter un pie entre el talón y la zapatilla, esto es un error pues las hormas condicionan mucho este tipo de medición.

En resumen, cuanto más distancia se recorra, se necesita una zapatilla más amortiguada, más polivalente, más cómoda, con ajuste dinámico y si es posible bien ventilada; mientras que cuanto más corta o técnica sea la carrera necesitaremos o podremos utilizar un modelo más específico o más ligero y con un ajuste más agresivo para ir más rápido o más seguro.

Actualizado: 9 de Enero de 2017

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