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Ejercicio y deporte
Frecuencia cardiaca y deporte
Controlar el ritmo de los latidos del corazón es importante en nuestra vida diaria. Pero si, además, hacemos deporte, es vital para optimizar el ejercicio físico y no poner en riesgo nuestra salud. Conoce cómo hacerlo.
Escrito por Laura Saiz, Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar

Frecuencia cardiaca para cada deporte

Una de las circunstancias que más alteran la frecuencia cardiaca es, sin duda alguna, la actividad física. Tanto es así que los deportistas profesionales, a base de muchas horas de ejercicio, han conseguido rebajar su frecuencia en reposo respecto a los parámetros normales para un adulto y, de esta manera, poder rendir más en sus respectivos deportes.

Una vez que conozcamos nuestra frecuencia cardiaca en reposo y nuestra frecuencia cardiaca máxima, ya se puede diseñar un programa de ejercicio físico acorde a esta importante cifra y nuestra condición física previa. Los porcentajes en los que debemos movernos son los siguientes:

  • 50-60%: las personas que empiezan a hacer ejercicio físico o que tienen problemas de salud (en este caso siempre previa consulta al médico especialista) deben moverse en porcentajes bajos para no arriesgarse a tener problemas. Igualmente, es un nivel adecuado para aquellas personas que han realizado una sesión de ejercicio dura, ya que, en estos casos, no se recomienda parar de manera abrupta, así como para aquellos que entremezclan diferentes ritmos a lo largo de toda una sesión o como parte del calentamiento tras los estiramientos.
  • 60-70%: moverse entre un 60 y un 70% de la frecuencia cardiaca máxima es adecuado para aquellas personas que ya tienen un mínimo de condición física y que deseen mantener su forma física y su salud. Se trata de unos porcentajes adecuados para asegurarnos una vida activa, pero sin pretensiones deportivas.
  • 70-80%: las personas que realizan deporte de una manera regular y ya tienen una buena forma física pueden incrementar su frecuencia cardiaca hasta un 70-80% de la máxima. Se trata de la franja ideal en la que deben moverse las personas que quieran trabajar su capacidad aeróbica, pero no se debe llegar a ella hasta que nos sintamos cómodos en las anteriores fases.
  • 80% en adelante: sólo los deportistas de alto nivel deberían poner su corazón a trabajar por encima del 80% de su frecuencia cardiaca máxima. En estos niveles los deportistas empiezan a trabajar alrededor del umbral anaeróbico o por encima de él, lo que significa que los músculos están utilizando más oxígeno del que el cuerpo puede proporcionarles. La intensidad del ejercicio hace que el organismo produzca y, por lo tanto tenga que metabolizar, ácido láctico, mientras que en los porcentajes más bajos se metabolizan los hidratos de carbono o los ácidos grasos.

Como recomiendan todos los especialistas, lo ideal en llevar una vida activa todos los días y realizar una actividad física acorde a la edad y al estado de salud de forma regular. De nada servirá darse una paliza puntual un día forzando al corazón y no volver a realizar deporte en muchos días. Y es que estos atracones de ejercicio físico pueden ser muy peligrosos para la salud. Así que ya sabes, no pierdas de vista tus pulsaciones.

Actualizado: 5 de Marzo de 2016

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Escrito por:

Laura Saiz

Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar
Laura Saiz

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Salud en cifras

20%
se reduce el riesgo de estrés si te desplazas en bicicleta a trabajar o a estudiar
'Fuente: 'l Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)''

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