PUBLICIDAD

Ejercicio y deporte
Fracturas por estrés
Los deportistas y las personas que realicen una actividad física continuada pueden sufrir una fractura por estrés. Te explicamos sus síntomas y tratamiento, y qué medidas debes tomar para disminuir el riesgo.
Escrito por Julián Martínez San Juan, Osteópata, quiromasajista deportivo y técnico superior deportivo

Tipos de fracturas por estrés

Los deportistas son el rango de la sociedad con mayor posibilidad de sufrir este tipo de lesiones. Por el origen y el mecanismo de producción, las fracturas por estrés nacen en función de la actividad que se desarrolle, de esta forma se puede hacer una clasificación según el deporte practicado y sus estructuras más expuestas:

  • Voleibol: tibia, metatarso y cúbito.
  • Danza o fútbol: metatarso.
  • Maratonistas: tibia, metatarso y pelvis.
  • Baloncesto: primera costilla.
  • Golf: costillas inferiores.

Por otro lado, las fracturas por estrés también pueden ser catalogadas siguiendo criterios específicos: la zona afectada, el tiempo de curación, la posibilidad de complicaciones como retraso de consolidación, pseudo artrosis o soldado de fractura en casos de lesiones parciales. En función de estos criterios se pueden clasificar en dos grandes grupos:

Fracturas de bajo riesgo

Tienen un pronóstico favorable, tratadas con la simple rescisión de la actividad. Por ejemplo: extremidad superior (clavícula, escápula, húmero, cúbito, radio, escafoides, metacarpianos…), costillas, vértebras lumbares, pelvis, fémur (diáfisis), tibia (diáfisis), peroné, calcáneo.

Fracturas de alto riesgo

Mayor posibilidad de retardo de consolidación o pseudo artrosis, especialmente si el diagnóstico es tardío. Por ejemplo: fémur (cuello), tibia (maléolo tibial), astrágalo, escafoides tarsiano, metatarsiano (base).

Actualizado: 5 de Marzo de 2016

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Salud en cifras

20%
se reduce el riesgo de estrés si te desplazas en bicicleta a trabajar o a estudiar
'Fuente: 'l Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)''

PUBLICIDAD