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Ejercicio y deporte
Esquí, disfrútalo sin lesiones
El frío también puede ser nuestro aliado a la hora de estar en forma. Bajan las temperaturas y llega la hora de ponerse unos esquíes y disfrutar. ¡Con unas pequeñas precauciones, serás el rey de las pistas!
Escrito por Laura Saiz, Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar

Calentamiento para practicar el esquí

Como en cualquier otra actividad física, el calentamiento es fundamental antes de practicar esquí para evitar indeseadas lesiones. El calentamiento en invierno debe ser mucho más intenso, ya que el cuerpo tardará más en alcanzar la temperatura corporal adecuada. Y es que el frío hace que nuestros músculos se contraigan.

Durante el calentamiento –y también a lo largo de toda la actividad física– es clave que hagamos una adecuada respiración. Es importante inhalar el aire por la nariz, ya que así nuestro sistema respiratorio se encargará de calentar y humedecer el aire frío del exterior y evitará un bronco espasmo (contracción de los bronquios que dificultará que el aire llegue a los pulmones).

Además, como indica la Sociedad Española de Traumatología del Deporte (SETRADE), la intensidad del esfuerzo físico debe ser progresiva durante la práctica del esquí. De esta manera, los músculos y las articulaciones se irán calentando poco a poco.

Tomar lecciones con un monitor especializado también es una buena recomendación. No se trata sólo de una buena idea para los esquiadores principiantes, sino también para cualquiera que no sea un experto. Adquirir una buena técnica no solo te ayudará a disfrutar más de este deporte, sino que, además, es uno de los mejores seguros para evitar lesiones.

La hidratación también juega un papel fundamental en el esquí. En invierno tenemos menos sensación de sed, por lo que tendemos a beber menos líquidos y a comer alimentos menos ricos en agua (frutas y verduras, especialmente). Sin embargo, las bajas temperaturas no significan que debamos descuidar la ingesta de líquidos, ya que la ropa hace que sudemos, algo que se incrementa lógicamente cuando estamos haciendo esquí. Además, con el frío el cuerpo tiene que trabajar más para mantener la temperatura corporal correcta, por lo que necesita más líquidos para su buen funcionamiento.

Actualizado: 30 de Junio de 2017

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Escrito por:

Laura Saiz

Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar
Laura Saiz

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20%
se reduce el riesgo de estrés si te desplazas en bicicleta a trabajar o a estudiar
'Fuente: 'l Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)''

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