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Ejercicio y deporte
Wakeboard
Si te apetece practicar un deporte que mezcla exigencia física, naturaleza, agua y diversión, prueba el wakeboard, una modalidad de esquí acuático con tabla. Toma nota de las claves para disfrutarlo y practicarlo con seguridad.
Escrito por L. García, Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio

Cómo practicar wakeboard

Para practicar wakeboard debes seguir una serie de pautas en su ejecución, ya que no se trata únicamente de deslizarse por el mar dando saltos, sino que es necesario aplicar una técnica depurada durante toda la actividad. Estos son los pasos a tener en cuenta para iniciarte en el esquí acuático sobre tabla:

  1. Arranque. Para empezar no se está de pie ni en el agua, ni en tierra firme, sino que se inicia la actividad estando ligeramente sumergidos en el agua. La posición que se tiene que adoptar es la fetal, con parte de la tabla fuera del agua y casi todo el cuerpo dentro.Los brazos se sitúan bien pegados al pecho, antes de pedir al piloto que arranque la embarcación y empiece a ritmo lento para tensar la cuerda; una vez esté tensa, se irá acelerando rápido para alcanzar la velocidad adecuada para esta actividad. En este instante hay que ser muy rápidos para colocar la tabla apuntando a la popa del barco, tratar de incorporarse como levantándose de una silla, y al estirar los brazos no usarlos para tratar de subirse.Ya en posición vertical sobre la tabla, el peso del cuerpo debe caer algo más en la pierna que se encuentre en la parte posterior.
  2. Mantener el equilibrio. Una vez en la posición de deslizamiento, hay que mantener el equilibrio con pequeños movimientos. En este punto hay que coger el palonier correctamente: nada más salir se debe llevar paralelo al agua, mientras que al avanzar se lleva perpendicular al agua para que sea posible soltar una mano para hacer señales al conductor de la embarcación, hacer mejores giros, o para algunas acrobacias.
  3. Maniobras acrobáticas. En el wakeboard existe una modalidad que es el freestyle, donde lo que se puntúa en las competiciones es el tipo de acrobacia y su dificultad, la altura, la agresividad, y lo original que se sea. Para saltar hay que salir de la estela que provoca el barco, y así aprovechar las olas para salir volando, que será el momento de estirar las piernas para ganar altura.Las acrobacias más conocidas son los giros de 180 y 360 grados sin saltar; el 'butterslide', en el que se pone la tabla cruzada para deslizarse por encima de la ola de la estela; el 'nose', en el que en el salto se agarra la parte delantera de la tabla; el 'tail', donde se coge la parte trasera de la tabla en el salto; y los llamados 'invertidos' (donde la tabla sube más alto que la cabeza), y en los que el más básico es el 'backroll', un giro lateral hacia atrás. Existen muchas más acrobacias de más nivel, casi hasta donde la imaginación del wakeboarder llegue.
  4. Amerizaje. Es un instante clave, tanto para evitar caídas y lesiones, como para no estropear esa acrobacia que se había conseguido. En primer lugar, se debe ser consciente de que el barco no para tras el salto, por lo que al caer no se debe tratar de frenar, sino deslizarse sin clavar la tabla. La recepción en el agua ha de hacerse con la cuerda tensa para evitar tirones, y con las piernas algo flexionadas para que amortigüen el impacto.

Actualizado: 28 de Agosto de 2017

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Escrito por:

L. García

Periodista especializada en tercera edad, belleza y ejercicio
L. García

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'Fuente: 'l Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)''

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