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Ejercicio y deporte
Gyrotonic, ponte en forma sin esfuerzo
Nacido como una terapia rehabilitadora, el gyrotonic, que incorpora aspectos de la danza, la gimnasia deportiva, el taichi y la natación, es ideal para mantenerse en forma con poco esfuerzo y grandes resultados.
Escrito por Laura Saiz, Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar

Qué es el gyrotonic

Mujer practicando gyrotonic

El gyrotonic se practica con un equipamiento especial llamado pulley tower.

Poco esfuerzo y grandes resultados. Una frase mágica que seguro llamará la atención de muchos, sobre todo de aquellos que quieren ponerse en forma pero lo suyo no es encerrarse en un gimnasio y machacarse con las mancuernas, o salir a la calle a trotar y sudar hasta que duelan las piernas o falte la respiración. Tampoco estamos hablando de esas píldoras casi mágicas que lo único que hacen es vaciarnos el bolsillo a costa de nuestra salud.

El gyrotonic es una de esas actividades físicas que ayudan, con un esfuerzo relativamente pequeño, a conservar y mejorar la salud. Sus defensores aseguran que aprovecha lo mejor de cuatro deportes bien distintos. Y es que este ejercicio incorpora ciertos fundamentos de la danza, la gimnasia deportiva, el tai-chi y la natación, lo que convierte al gyrotonic en un deporte integral y completo.

Gyrotonic suena a novedad para muchas personas aunque realmente esta actividad fue inventada a finales de la década de los años 70 del siglo pasado. Juliu Horvath, un húngaro de origen rumano afincado en Nueva York, se vio obligado a pensar cómo podía recuperarse de una terrible lesión en el tendón de Aquiles y una hernia discal que le obligaron a terminar con su prometedora carrera como bailarín en el ‘New York Opera Ballet’ y en el ‘Houston Ballet’. Su carrera había terminado, pero debía recobrar la salud y aprovechó todos sus conocimientos sobre danza, yoga (lo practicaba desde niño) y natación (fue nadador antes que bailarín) para diseñar lo que él mismo denominó “yoga para bailarines”, embrión del método gyrotonic.

Horvath fue mejorando poco a poco las tablas de ejercicios, a medida que cada vez más personas se iban interesando por esta nueva actividad, que está incluida en el programa de ejercicio físico de muchas celebrities de la música internacional o de Hollywood, entre las que destacan Madonna o Uma Thurman, o del deporte de élite como el golfista Tiger Woods o el “gigante” Shaquille O’Neal.

¿Gyrotonic o gyrokinesis?

Aunque popularmente esta actividad física es conocida como gyrotonic, podemos caer en el error de creer que todas las modalidades derivadas de ella comparten la misma denominación. El nombre oficial coge la terminología inglesa y se conoce como ‘gyrotonic expansion system’ que, a su vez, se divide en dos subgrupos: gyrotonic sin más y gyrokinesis. Es como si dividimos el deporte general del atletismo en carreras, saltos o lanzamientos; aunque sean disciplinas diferentes, todo sigue siendo atletismo.

¿Y qué es lo que diferencia entonces a estas dos especialidades? Pues, en líneas generales, que el gyrotonic se realiza con un equipamiento especial bastante aparatoso, mientras que el gyrokinesis respeta la idea de la otra actividad pero sin la necesidad de trabajar con ese equipamiento, lo que permite poder hacerlo en casa, aunque requiere un entrenamiento previo para poder realizarlo sin riesgo de sufrir indeseadas lesiones.

El equipamiento especial del gyrotonic se llama ‘pulley tower’, una curiosa maquinaria de madera en la que hay instalados una serie de platos giratorios que se mueven gracias a un complejo sistema de poleas, cuerdas y contrapesos. Todo este sistema evita la denominada “parada brusca” en el ejercicio, con lo que se minimiza el riesgo de lesión, y ofrece una libertad de movimiento muy similar a la que se tiene dentro del agua.

Sin embargo, las dos modalidades se basan en la misma idea de actividad física: una serie de ejercicios circulares, ondulatorios y en espiral, con los que se trabaja buena parte de la musculatura.

Actualizado: 7 de Agosto de 2017

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