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Embarazo

Macrosomía fetal
Escrito por David Saceda, licenciado en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares
En algunas ocasiones -entre un 6 y un 10% de los embarazos- el feto puede tener un exceso de tamaño. Descubre por qué sucede y qué repercusiones puede tener la macrosomía fetal en el desarrollo del bebé.

Causas de la macrosomía fetal

Hay varios factores que pueden interactuar para que un feto resulte macrosómico, aunque en muchas ocasiones no se puede determinar una causa directa. Los factores que influyen con mayor frecuencia para que un feto se desarrolle más de lo normal son:

Genética

Si un feto tiene un padre o una madre de gran tamaño es de esperar que él haya heredado el mismo tipo de crecimiento. Por eso se suelen dar varios casos de fetos macrosómicos en una misma familia, y además las madres que han tenido un feto macrosómico en un embarazo previo tienen más riesgo de volver a tener otro.

Duración del embarazo

El embarazo humano tiene una duración de entre 37 y 40 semanas aproximadamente. En ocasiones el parto se retrasa más de lo previsto por motivos no muy conocidos aún. Podemos considerar que un embarazo se ha alargado en exceso a partir de la semana 42, aunque ya a partir de la semana 40 los controles médicos se incrementan y muchos ginecólogos son partidarios de provocar el parto de forma controlada para proteger a la madre y al feto de riesgos evitables. Uno de estos riesgos es que el feto siga creciendo y ganando peso sin necesidad, lo que puede tener repercusiones negativas en el desarrollo del parto, y ocasionar problemas al bebé más adelante.

Diabetes materna

La diabetes es una enfermedad que hace que los niveles de glucosa se sitúen por encima de los niveles normales en varios momentos del día. En la diabetes tipo 1 la causa es una disminución de los niveles de insulina que regulan los niveles de glucosa, incluso la desaparición de la insulina. En la diabetes tipo 2 la causa es la resistencia a la insulina por parte del organismo, es decir, los niveles de insulina son normales o elevados pero no son suficientes para bajar los niveles de glucosa. Hay otro tipo de diabetes, la llamada diabetes gestacional o del embarazo, que aparece de manera frecuente en las embarazadas y tiene una causa similar a la diabetes tipo 2.

En cualquier embarazada que sufra alguno de los tipos de diabetes mencionados se producen aumentos de los niveles de glucosa habitualmente, siempre que no haya un tratamiento adecuado con insulina. Los niveles elevados de glucosa también pasan al feto y, como consecuencia, se produce un aumento de la insulina fetal para contrarrestar ese exceso de glucosa. Todo iría bien si no fuera porque la insulina tiene un papel muy importante en el crecimiento fetal, del mismo modo que lo tiene la hormona de crecimiento (GH) en los niños; así, cuando aumentan los niveles de insulina, el feto aumenta su ritmo de crecimiento y esto origina frecuentemente casos de macrosomía fetal.

Obesidad materna

Actualmente la obesidad es un problema de salud de primer orden. El número de mujeres obesas embarazadas es mayor cada año y está directamente relacionado con los casos de macrosomía fetal, entre otros riesgos. No se conoce exactamente el mecanismo por el cual una mujer obesa tiene más riesgo de desarrollar un feto macrosómico. Seguramente los mecanismos de resistencia a la insulina, como sucedía en la diabetes tipo 2, tengan un papel relevante en este trastorno, y es posible que también influyan otros mecanismos hormonales que aún no conocemos.

Ganancia de peso durante el embarazo

Una vez establecido el embarazo la mujer tiene una ganancia de peso debido a cambios metabólicos y sanguíneos necesarios para el buen desarrollo de la gestación. Esta ganancia de peso es progresiva y no debe ser excesiva. Se ha descubierto que hay una relación directa entre las madres que tienen una ganancia de peso demasiado rápida y el riesgo de feto macrosómico. La causa todavía se desconoce pero, una vez más, los factores hormonales deben tener un papel importante.

 
Actualizado: 28/11/2012

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