23 de mayo de 2012
Con el transcurso de las semanas, el feto va adquiriendo forma humana; ahora mide algo menos de 3 cm. La cabeza sigue siendo desproporcionada, ya que es más grande que el resto del cuerpo. En la cara, los párpados cubren parcialmente los ojos. La mamá puede empezar a notar que la ropa la oprime y que se siente más cómoda con prendas holgadas.
En la semana 9 de embarazo, aparecen las manos, con sus dedos y su muñeca, que se sitúan a la altura del corazón. Las piernas se alargan, se dirigen a la línea media del cuerpo, y en ellas aparecen los pies con sus dedos.
También en la semana 9 de embarazo, se produce la eritropoyesis en el hígado, proceso que consiste en generar los glóbulos rojos o eritrocitos.
Otro dato significativo es la producción de orina, que se elimina en el líquido amniótico. De esta manera pasará a través de la membrana placentaria hacia la circulación sanguínea de la madre para que sea desechada.
A partir de la semana 9 de embarazo la futura mamá, notará un ligero ensanchamiento y un incremento del groso de la cintura. La ropa empieza a quedarse pequeña. El dolor pélvico continúa, junto con ligeras contracciones; algo normal, ya que el útero sigue creciendo.
Además, en el organismo de la futura mamá ha comenzado a aumentar el volumen sanguíneo, con el fin de suplir la demanda fetal. La acidez de estómago es un síntoma bastante habitual.
Dada la actividad normal de las hormonas durante la gestación, se aprecian cambios de humor, aunque esto depende de cada mujer.
ESPECIAL
“La ICSI, una variante de la fecundación in Vitro, asegura la fertilización en un 70-75% de los casos"
24% de las parejas que no tuvieron un hijo con ayuda de la fecundación in vitro, lo consiguieron solas años después
El estudio revela que también hubo un 17% de embarazos ‘espontáneos’ entre aquellos que ya habían conseguido descendencia con la FIV.
Fuente: ‘Fertility and Sterility'