Google+
YouTube

Embarazo

Malformaciones congénitas
Escrito por María Alba Jiménez, licenciada en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares y residente de pediatría en el hospital La Paz de Madrid
Aunque se dan en pocos casos, el bebé puede nacer con algún tipo de malformación congénita. Te explicamos qué puede causarlas y nos centramos en una de las más comunes: los defectos del tubo neural.

Malformaciones congénitas

Una malformación congénita es un defecto en la anatomía del cuerpo humano, o en el funcionamiento de los órganos o sistemas del mismo, que se manifiesta desde el momento del nacimiento. Esta alteración se produce porque un agente concreto actúa sobre el desarrollo del embrión en el vientre materno. Según en qué momento del desarrollo del feto actúe, el defecto afectará a un órgano u otro, y con diferente gravedad y pronóstico.

Hoy en día, la gran mayoría de las mujeres embarazadas dará a luz a niños que no padezcan ningún tipo de problema congénito ni malformaciones. Esto se debe, en parte, al gran avance de la medicina y a la mejora de los sistemas sanitarios de los países desarrollados, que han permitido reducir el número de malformaciones congénitas a un porcentaje de casos casi inapreciable.

Además, la detección precoz de este tipo de problemas embrionarios, gracias a los actuales métodos diagnósticos durante el embarazo, ha permitido instaurar a tiempo el tratamiento de muchas de estas patologías. Aun así, la incidencia de malformaciones congénitas en España es de aproximadamente 15 por cada 1.000 recién nacidos.

Causas de las malformaciones en el embrión

La razón fundamental por la que ha sido posible reducir la frecuencia de este tipo de problemas es que muchos de los defectos congénitos que ocurren durante la gestación, tienen causas evitables si se controla a tiempo la acción de los factores que favorecen su aparición.

Aunque la mayoría de las malformaciones congénitas son de origen desconocido, hasta un 40% de ellas se asocian a determinados factores de riesgo que actúan durante el desarrollo del embrión. Los diversos defectos congénitos que existen pueden ser originados por alteraciones genéticas, la acción de diversas sustancias tóxicas o fármacos, la edad materna, agentes ambientales como las radiaciones ionizantes, enfermedades que la madre ha padecido durante el embarazo, e incluso por la alimentación llevada durante la gestación.

 
Actualizado: 02/12/2013

PUBLICIDAD

Entrevista

Dra. Isabel Ramírez

Experta en métodos anticonceptivos

“La píldora del día después que se dispensa libremente en la farmacia no tiene ninguna contraindicación y no es abortiva, porque impide la ovulación, pero no impide el desarrollo del embrión ya formado”

 

40% de las mujeres de mediana edad sufre incontinencia

El embarazo y el parto debilitan la musculatura pélvica y favorecen la aparición de incontinencia. Los expertos aconsejan los ejercicios de Kegel para mantener el tono muscular y prevenir este trastorno.

Fuente: 'Observatorio Nacional de la Incontinencia'

 

PUBLICIDAD