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Embarazo
Depresión posparto masculina
Tras el nacimiento de un hijo los hombres también pueden sentirse decaídos y afectados emocionalmente, e incluso mostrar mayor agresividad. Conoce cómo afrontar la depresión posparto masculina.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

Consecuencias de la depresión posparto masculina para el hijo

Si la mujer sufre de depresión posparto, el hombre tiene mayor riesgo de padecerla también (los estudios establecen que existe un 50% más de riesgo que la población general masculina). “Cuando no existe la oportunidad de ser ayudadas, las mujeres se ven envueltas en un torbellino de sentimientos difíciles de gestionar y buscan apoyo en sus parejas, quienes a su vez están intentando también adaptarse a la nueva situación. Los hombres sienten una gran desorientación y en general se ven incapaces de ayudar a sus mujeres, que suelen sentirse incomprendidas; la carga emocional se hace difícil de llevar, los hombres tienden a negar la depresión, y muchos se muestran como fuertes y capaces, escondiendo esos sentimientos”, indica la psicoanalista Silvina Mosquera. 

Como es lógico en esta situación, el bebé puede experimentar una falta de cuidados adecuados y determinadas carencias afectivas. Concretamente en lo relativo a la depresión posparto masculina, algunos estudios van más allá y señalan que este trastorno puede perjudicar el desarrollo del niño durante sus primeros años de vida, así como su salud psicológica. En opinión de Mosquera: “la depresión paterna influye en el comportamiento temprano y el desarrollo emocional del niño, a la vez que afecta en toda la dinámica familiar”.

Esto se debe a que, “si el hombre no está preparado para ejercer su nuevo rol como padre y sostén de la díada madre-hijo, empobrece una función paterna necesaria para dar solidez al funcionamiento de la nueva familia, algunos hombres tienen miedo a fracasar en esta tarea. Cuando el cuadro depresivo envuelve al hombre y éste se ausenta de alguna manera de la vida familiar, deja a su hijo a merced de una madre que debe abarcarlo todo, privando al niño de un padre que le ofrezca, en una primera etapa, un tipo de vínculo diferente del que tiene con su madre, a la vez que ayuda a diferenciarse y separarse de ella, y posteriormente un modelo de identificación que le permitirá desarrollarse con éxito en la vida”.

Por el contrario, “el padre que ejerce suficientemente bien su función paterna es el que extiende una mano al hijo para permitirle abandonar la falda materna y le da la posibilidad de caminar por la vida seguro de sí mismo. Cuando alguno de los progenitores experimenta depresión posnatal, el hijo tiene más posibilidades de tener problemas de conducta, emocionales y escolares”.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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