PUBLICIDAD

Embarazo
Galactogogos
La lactancia materna es una fuente de mitos y creencias. Uno de ellos atribuye a ciertas sustancias –los galactogogos– la capacidad de incrementar la producción de leche materna. Analizamos si realmente funcionan.
Escrito por Adrián Cordellat, Periodista especializado en maternidad, educación y salud

Plantas medicinales galactogogas, ¿funcionan realmente?

Muchas madres relatan dificultades para que les suba la leche o "no tener suficiente leche materna" para amamantar a su bebé. Lo cierto es se estima que solo el 1% de las mujeres presentan realmente este problema (hipogalactia), por lo que a priori recurrir a este tipo de sustancias galactogogas para incrementar la producción de leche no sería ni siquiera necesario. Muchas de ellas apuntan a determinadas plantas medicinales como poseedoras de dicha capacidad. Veamos en qué se basan y qué tiene de cierto.

El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría es claro al respecto, y advierte de que “no hay absolutamente ningún trabajo serio publicado en ninguna revista científica que demuestre las propiedades pretendidamente galactogogas de plantas medicinales tomadas como tal, o en infusión, y que algunas pueden dar problemas”. Y es que, como explica Alba Padró, asesora de lactancia, “una cosa es lo que dice la cultura popular, y otra lo que dice la ciencia”.

Su opinión la corrobora Pilar Martínez, farmacéutica, asesora de lactancia, y fundadora de Maternidad Continuum, que añade que pese a que existen algunas plantas medicinales que culturalmente se han utilizado con ese fin, “hay pocos estudios con resultados favorables de aumento de producción de leche, y la mayoría de ellos afirma que no hay diferencia en la producción”. Según la autora del libro Lactancia materna: ¡Lo que hay que oír! (2015), por regla general es “muy difícil” encontrar plantas que realmente tengan efecto galactogogo y, en todo caso, “no se recomienda su uso”, ya que al tomarse habitualmente en infusiones resulta muy complicado estimar la dosis ingerida, algo que “podría ser peligroso” tanto para la salud de la madre, como para la del bebé.

En ese sentido, Pilar Martínez menciona el ejemplo de algunas plantas que se han usado tradicionalmente para aumentar la producción de leche y que, por el contrario, pueden ser potencialmente peligrosas para el lactante, como el anís estrellado, el hinojo, o la albahaca, todas ellas señaladas como de riesgo alto o muy alto y, por tanto, contraindicadas con la lactancia, en el portal web e-lactancia.org, creado por pediatras pertenecientes a la Asociación para la Promoción e Investigación científica y cultural de la Lactancia Materna (APILAM).

“La cultura popular a veces puede poner en peligro la salud del bebé, por lo que lo mejor es consultar con algún experto en lactancia antes de tomar ninguna de estas cosas”, añade la asesora. A esos riesgos para la salud de la madre y del bebé Alba Padró añade, por su parte, un tercer inconveniente de los galactogogos, y es que la madre que tiene dificultades para la lactancia “acabe dando más importancia y atención a estos productos que al resto de medidas que sí sabemos que aumentan la producción de leche”.

Actualizado: 10 de Abril de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Escrito por:

Adrián Cordellat

Periodista especializado en maternidad, educación y salud
Adrián Cordellat

PUBLICIDAD

Salud en cifras

8,6%
de los bebés que nacieron en España en 2015 fueron concebidos gracias a técnicas de reproducción asistida
'Fuente: 'Ministerio de Sanidad''

PUBLICIDAD