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Embarazo
Recuperación tras una cesárea
La recuperación tras una cesárea es más lenta y necesita más cuidados que en el caso de un parto natural. Te explicamos qué debes hacer para reponerte mejor y poder disfrutar plenamente de tu bebé.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

Recuperación de la cesárea una vez en casa

Recuperación de la cesárea una vez en casa

Tras una cesárea, la mamá debe tener paciencia, y no dudar en pedir ayuda siempre que lo necesite

“Al recibir el alta hospitalaria finaliza el periodo postoperatorio y comienza un periodo necesario de convalecencia, es decir, de recuperación. Por consiguiente, se recomienda no realizar esfuerzos, no coger grandes pesos, llevar una alimentación equilibrada y blanda, hidratarse adecuadamente, y caminar todos los días, pero sin excesos. Es decir, la reciente mamá debe cuidarse para que la recuperación de la cesárea sea lo más rápida posible, pero sin forzar el organismo”, recomienda Miriam de la Puente Yagüe, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Hay que intentar hacer una vida medianamente normal lo antes posible, pero sin olvidar que el cuerpo ha sufrido una cirugía abdominal y le cuesta un poco más recuperarse que en el caso de un parto vaginal. Por ejemplo, tal y como señala el doctor Jesús Grande, jefe de Sección de Asistencia al Parto del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario 12 de Octubre “el útero vuelve a su posición y tamaño habitual al mes o mes y medio”.

Por tanto, el puerperio puede ser un poco más engorroso y la cuarentena se puede prolongar hasta unas seis semanas, durante las cuales la mujer podrá seguir teniendo molestias leves y sangrados vaginales (si estos son abundantes y el dolor es muy intenso, deberá acudir a su médico). Así pues, la mamá debe tener paciencia y, sobre todo los primeros días, no dudar en pedir ayuda siempre que lo necesite (por ejemplo, a la hora de coger a su bebé, de agacharse, o de hacer determinadas tareas que requieren de esfuerzo físico).

Además, una vez elegida una postura adecuada y cómoda, se seguirá con la lactancia materna, y tanto la mamá como su pequeño podrán disfrutar de esta práctica tan especial hasta que ella lo desee.

Cuidado de la herida de la cesárea

Tras haber pasado por una cesárea, evidentemente a lo que hay que prestar especial dedicación es a continuar curando la herida. Según Miriam de la Puente Yagüe, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, “las heridas quirúrgicas son más sencillas de cuidar de lo que en un principio se puede uno plantear. La limpieza debe realizarse con agua y jabón de pH neutro, sin arrastrar y, sobre todo, manteniendo la zona bien seca. Eso sí, en algunas ocasiones se precisa limpieza con algún producto antiséptico por antecedente o riesgo de infección”. Esto será recomendado por el equipo del hospital, o bien por la enfermería del centro de salud, que son quienes van a controlar la evolución de la herida “una semana después de la cirugía (valorando también la retirada de puntos en dicho momento)”. Y es que, si no se ha utilizado una sutura reabsorbible, tendremos que acudir al centro médico para que nos quiten los puntos.

Es importante insistir en que la herida debe secarse bien (incluso se puede utilizar un secador) y “si la mujer no tiene molestias, lo mejor es mantenerla al aire”, indica el doctor Jesús Grande, jefe de Sección de Asistencia al Parto del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario 12 de Octubre.

Eso sí, la mujer deberá estar muy atenta a posibles signos de alarma. Es normal que la herida pique, tire, o siga molestando un poco, pero hay que acudir al médico si el dolor es excesivo, si se siente escozor en la zona abdominal, si hay un enrojecimiento significativo, si la herida supura o sangra, si se presenta fiebre superior a 38º C, o si se sufren fuertes dolores de cabeza. También habrá que recurrir a un profesional médico si la hemorragia vaginal es muy abundante o presenta mal olor.

Es normal que notes insensible la piel que rodea la cicatriz, como adormecida; pero no te preocupes, porque progresivamente irás recuperando la sensibilidad en la zona.  

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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Escrito por:

Amparo Luque

Periodista experta en embarazo e infancia
Amparo Luque

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8
de cada mil niños y jóvenes sufren trastorno del espectro alcohólico fetal
'Fuente: 'Instituto de Investigación sobre Políticas de Salud Mental del Centro de Adicción y Salud Mental de Toronto, Canadá''

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