PUBLICIDAD

Embarazo
Donación de semen
La donación de semen permite ayudar a personas con problemas reproductivos a tener un hijo biológico. Os explicamos los requisitos necesarios para ser donante y en qué consiste este minucioso proceso.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

El proceso de donación de semen

El proceso de donación de semen

Las muestras de semen se congelan y se almacenan durante al menos seis meses

Una vez cumplidos los requisitos, el donante de semen tiene que firmar un consentimiento informado y formalizar el acto con un contrato escrito. “Un donante ha de saber que su aportación es vital para muchas personas y debe tener claro cuáles son sus derechos y obligaciones. Existen casos en los que el contrato registra un mínimo de donaciones obligatorias (en función de los centros), e incluso la legislación prevé la circunstancia de que, por alguna razón, el donante necesite su semen congelado. En este caso el contrato quedaría anulado y las muestras pasarían de nuevo a ser propiedad del donante”, aclara el embriólogo de la clínica FIV Valencia, Luis Gijón Tévar.

Tras la entrevista con el médico, en la que se establece el historial del donante, y las pruebas y análisis pertinentes para asegurar su buena salud (que se pueden repetir cada vez que sea necesario), empieza la donación propiamente dicha, es decir, la recogida de muestras. Su duración será variable según a la clínica o centro especializado al que acudamos, la época del año (atendiendo a los períodos vacacionales, por ejemplo), y las propias necesidades del donante: de tres a ocho meses, aunque la media está en los seis meses.

Lo normal es que se hagan una o dos donaciones a la semana, por lo que el donante debe tener disponibilidad para acudir a la clínica. Allí, en salas preparadas para ello, deberá, mediante masturbación, obtener la muestra que guardará en un recipiente estéril (aunque en algunos casos muy minoritarios el médico suministra un condón especial para recoger la muestra durante una relación sexual). Para cuidar la calidad del esperma, las clínicas exigen un período de abstinencia sexual y de ausencia de eyaculación de entre tres y siete días.

Las muestras obtenidas se congelan y se almacenan durante al menos seis meses; tras este periodo de cuarentena se realiza de nuevo una analítica para descartar enfermedades infecciosas que el donante pudiera estar incubando.

Aquí finaliza el proceso por parte del donante, habiendo proporcionado muestras totalmente fiables que ya se pueden utilizar en la aplicación de técnicas de reproducción asistida. En ese momento, tal y como establece la Ley de Reproducción Asistida, la elección del donante de semen la realizará el propio equipo médico, garantizando la mayor similitud posible con las muestras de la mujer receptora (en base a factores como el RH y también a las características físicas de la receptora o de su pareja). Se utilizarán las muestras necesarias, ya que los primeros intentos tienen un 20% de posibilidades de éxito, mientras que después de ocho intentos la posibilidad de que se produzca un embarazo aumenta hasta el 85%.

Para evitar problemas de consanguinidad, se establece que cada donante puede tener un máximo de seis hijos nacidos, ya sean propios o procedentes del empleo del semen donado (lo que es controlado mediante el Registro de Donantes). Una vez superado este límite, el banco de semen deberá eliminar todas las muestras de ese donante.  

Actualizado: 13 de Noviembre de 2016

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Escrito por:

Amparo Luque

Periodista experta en embarazo e infancia
Amparo Luque

PUBLICIDAD

Salud en cifras

8,6%
de los bebés que nacieron en España en 2015 fueron concebidos gracias a técnicas de reproducción asistida
'Fuente: 'Ministerio de Sanidad''

PUBLICIDAD